Inédito: una tortuga marina llamada Cabeçao buscará predecir los resultados de los partidos del próximo Mundial de Brasil, intentando emular los aciertos del pulpo Paul en la Eurocopa 2008 y el Mundial de Sudáfrica 2010. De cara al primer compromiso de mañana entre los dueños de casa y Croacia por la fecha inicial del Grupo A, el protagonista ya arrojó su primer pronóstico.
La historia es sencilla: le ponen tres pescados, uno debajo de la bandera de cada país, y entre medio a Brazuca, la redonda de este Mundial, con otro bocadillo. Según el refrigerio que decide la tortuga se predice el resultado. Osea que si agarra la comida que está debajo de algún representante, ese será el ganador. Mientras que si se decide por el que cuelga de la pelota, el trámite se cerrará con una igualdad.
Lo curioso es que por la Web circulan dos videos, uno donde se lo ve a Cabeçao comiendo el pescado que está debajo de la bandera de Brasil (el más exhibido por los medios), y otro donde devora el que cuelga de la de Croacia. Seguramente cuando termine el juego mostrarán el que más les convenga para darle importancia al asunto, o dirán que acertó con el empate si es que finalmente así termina el juego, y pasarán que eligió una vez a cada bando.
Lo cierto es que no hay manera de olvidarse de la estrella de los resultados: el pulpo Paul, que murió como un héroe en octubre de 2010, pero logró gran eficacia en el Mundial pasado al acertar al ganador de los ocho partidos donde se lo hizo participar, también mediante la modalidad de las cajas con comida.