Y sí, esta historia es de las buenas. No por desmerecer a otros proyectos porque cada uno tiene lo suyo, pero este chico además de contar su historia, enseña sobre la vida. Cuando tenía tres años, Franco Bolzonella se encontró con un cáncer en sus pulmones y debió permanecer bajo tratamiento oncológico durante cuatro años. Su pelo se cayó y, de seguro, no la pasó muy bien. Pero entre tanto trajín, descubrió una máquina de la que se enamoró y a la que jamás pudo dejar.
Y tiene razón. Es que pese a una primera carrera a mitad de tabla, ese año se consagró campeón en su categoría, lo que consumó un estreno a todo dar. “Estaba muy feliz arriba del podio. Era la primera vez y eso me enorgullecía”, explica. Al siguiente año, el que se hace de goma las curvas volvió a subirse a lo más alto del podio, y nuevamente, se colgó los laureles. “Fui bicampeón y eso me metió más en las competencias. Lo hacía por hobby, pero eso me puso más serio”, asegura.
Aunque su tratamiento no cesara, él se volvía cada vez más fanático de los fierros y, con su familia siempre acompañándolo, evolucionó a gran velocidad. “No importaba si estaba enfermo, siempre tenía en la cabeza las carreras y las ganas de correr cuando no podía hacerlo”, relata Franco.
Por fortuna, algún día la asistencia médica, junto con operaciones y tratamientos, dieron resultado y el as del volante curó la maldita enfermedad. Había superado más que una bandera a cuadros, más que una meta; había renacido con un cuerpo más sano y listo para afrontar todos los sueños que el pibe tenía agendados.
Hoy, el dos veces campeón de las pistas sanjuaninas y siempre poleman se para frente a la vida y el mundo más entero que nunca. Con buzo antiflama que lo muestra inevitablemente como todo un fachero, el talentoso mini automovilista sabe que está para pelear por cosas importantes. “Como todos, sueño con correr en la Fórmula 1, eso sería lo más. Pero competir en el Turismo Nacional sería la persona más feliz”, asevera quien llega a los 130 km/h cuando acelera al mango.
Sus metas son claras y también claro es que no va a parar hasta conseguir lo que se proponga. Con un espíritu inquebrantable, se abre paso entre otros pilotos y, con el 58 como número cábala por su admirado Henry Martin, se ilusiona con ser un referente de la disciplina. Lo que no sabe es que ya lo es y no sólo de las chicanas y de los pianitos, sino también de la vida.
Identifíquese
Nombre: Franco Bolzonella
Fecha de nacimiento: 20 de julio de 1999
Colegio: 2° año en la Católica
Categoría: Junior
Entrenador: Sergio Martín
Equipo: Bolzonella Team
Ídolo: Pechito López y Fernando Alonso