“Cardetti es un terrible cagón, mala leche, y encima la mujer lo hace cornudo”. Lo dijo Carlos Maximiliano Estévez, el domingo 2 de diciembre de 2001, minutos después de que Racing consiguiera un empate ante River, que resultó sustancial para dar la vuelta olímpica, luego de 35 años. A la noche, en el programa “Fútbol de Primera”, “Chanchi”, autor de la polémica frase de la fecha, pidió disculpas al delantero del equipo que conducía Ramón Díaz.
El goleador del último equipo de Racing que se consagró campeón, volvió a calentar el ambiente en la previa a una presentación del equipo de Avellaneda, más allá de no pertenecer al plantel del conjunto de Luis Zubeldía, ya que contó cómo encararía el duelo entre la “Academia” y Quilmes, rival de Independiente en la pugna por no descender: “Si estuviera en este plantel (de la “Academia”), el partido lo tomaría como una práctica. Estaría muy tranquilo”. “Está en la esencia de cada jugador ir para atrás o no. No conozco ninguno que lo haya hecho. Esperemos que Quilmes juegue bien y no queden dudas de llevarse los puntos. El capitán Saja y el segundo capitán (Agustín Pelletieri) debieran juntar al plantel para charlar el tema”, alegó “Chanchi”, en diálogo con ESPN Radio (AM 630).
Rubén Paz, uno de los máximos ídolos de Racing, no fue taxativo como Estévez, aunque su discurso no distó del que formuló el goleador “académico” del Apertura 2001. “Los jugadores van a tener que decidir el tema. No es algo individual, sino grupal. La decisión que tomen será la correcta. Todos tuvieron la oportunidad de ganar los partidos. No va a ser culpa de Racing si Independiente baja”, aseveró el uruguayo -en el mismo programa que habló Estévez- y agregó que “hay un vecino que está sufriendo, pero andá para atrás en la historia y fijate cuando ellos nos gozaban”.
Tanto Claudio García como Claudio Ubeda se posicionaron en la vereda opuesta a Estévez, ya que coincidieron en que “Racing y el profesionalismo están por encima de todo”. Para el “Turco”, “si viene alguien a proponer algo raro, voy con la dirigencia a pedir que rescindan el contrato. Nunca lo viví. Nunca iría para atrás (...). Podés jugar un poco más displicente, o sea más liviano, pero si veo un jugador que juega a menos, lo cago a trompadas. Para el segundo tiempo no sale él o yo a jugar”. El “Sifón” indicó que “nunca nadie me propuso algo así (‘ir para atrás’). Si me lo pidieran no jugaría el partido. Sea cual sea el resultado, el jugador queda en el ojo de la tormenta”.
Fuente: Crónica