Hubo un tiempo para soñar y otro para bañarse de realidad. Pero igual valió la pena. La Selección terminó cayendo sin atenuantes ante Estados Unidos por 126 a 97. De esta manera terminó tercera en el grupo A y chocará en cuartos ante Brasil, reeditando los últimos duelos en el Mundial de Turquía y el Preolímpico de Mar del Plata.
Algunos retos del Mister K en el vestuario despertaron a Estados Unidos, que salió más intenso y desplegó todo su arsenal para liquidar el partido en ese cuarto. Argentina no pudo sostener la línea y perdió el período por 42-15. Una paliza. El último estuvo de más, pero lo que había quedado era una sentencia: podrá perder, podrá ganar, pero nunca especular. El miércoles, a las 16 (hora argentina) contra el Brasil de Magnano, es la nueva batalla. Fuente: Olé