La fuerte lluvia que cayó sobre la Provincia de Buenos Aires hizo estragos en el campo de juego de Independiente. El césped del estadio Libertadores de América no pudo drenar correctamente, por lo que el árbitro Pablo Lunati optó por suspender el encuentro que debían jugar Independiente y Vélez por la segunda fecha del Torneo Inicial.
El árbitro hizo una recorrida por el campo de juego una hora antes del horario pactado para el inicio del encuentro junto a los capitanes de ambos equipos y a dirigentes de la institución de Avellaneda.
Tras deliberar por algunos minutos, entre todos acordaron que el césped no estaba en condiciones para disputar el encuentro.
"Una hora antes del comienzo del partido ya había tomado la decisión y se lo comuniqué a las autoridades del club", argumentó Lunati, por lo que deslindó de ese modo cualquier grado de culpabilidad acerca de los inconvenientes que soportaron los aficionados en ocasión de este frustrado encuentro correspondiente a la segunda fecha del Torneo Inicial.





