Ya había dado asistencias, ya se había metido al hincha en el bolsillo con su sacrificio, hasta había convertido su tan esperado gol en Boca contra Estudiantes, el 1 de abril. Pero él quería más, quería volver a gritar. Y Santiago Silva cortó con otra racha: el uruguayo metió una tijera acrobática para poner el 1-0 contra Colón tras cuatro partidos sin convertir. "Siempre estuve tranquilo, voy a seguir dándole como siempre, los goles llegan", contó ni bien terminó el partido.
viernes 8 de mayo 2026





