Hoy, la Reserva se puede llegar desde la Ciudad, pasando por Rodeo, gracias a las obras de recuperación y mejoras que realizó Vialidad Provincial. El trazo antiguo fue mejorado para evitar que futuras crecidas del río vuelvan a cortar el acceso, o al menos que esos cortes no sean permanentes y sólo dure lo que el río tarda en bajar su caudal.
Declarada en 1981 por UNESCO Reserva de la Biósfera, la primera del país, San Guillermo es el límite sur de la vicuña en todo el continente, no existe esta especie más al sur de la reserva; en cambio el guanaco llega hasta Tierra del Fuego. Además, las zonas núcleo y de amortiguamiento son las únicas donde el ecosistema se ha conservado intacto a través del tiempo.
“Está muy bueno el camino, se ha cambiado la traza en varios sectores y de los 8 vados que había que pasar antes, sólo quedaron 2. De todas maneras estamos supeditados a la lluvia, sobre todo en verano y si llueve mucho nos quedamos sin acceso; pero hoy está en muy buen estado”, dijo Álvaro Montañez, intendente del Parque Nacional San Guillermo.
El titular de Vialidad Provincial, Edgardo Güerci, contó que la obra de esta ruta provincial se realizó en dos tramos: la primera sección, desde Angualasto, pasando por Malimán y llegando hasta El Chinguillo, donde se encuentra la última vivienda antes de ingresar al parque. Allí vive la familia Solar, que tiene radio de la Red Provincial y ofrece hospedaje para turistas. La segunda sección va desde El Chinguillo hasta la entrada al Parque Nacional, y es en este tramo donde se realizaron las tareas más complejas.
“La tarea de las máquinas fue rehabilitar el camino y realizar algunas variantes para mejorar algunos tramos, es que antes discurría el trazado sobre lecho del río o sobre sus playas y ahora se ha subido a la zona firme, al piedemonte. Esta variante nos permite salir del río Blanco y cruzarlo solamente en dos puntos”, contó Güerci.
Los cruces del río que quedaron en el camino son el de La Chigua, que tiene un viejo vado de hormigón, y el otro cruce es antes de llegar a la subida final de Alcaparrosa, una zona que antes tenía dificultades y ahora se he mejorado ensanchado y enripiado la calzada.
“La recomendación es hacer este camino en vehículos 4x4, es lo mejor, pero eso no quiere decir que una camioneta sin doble tracción no lo pueda hacer, pero debe estar bien acondicionada ya que se trata de un camino de ripio y alta montaña”, destacó el titular de Vialidad.
La obra de reacondicionamiento del camino se realizó con una topadora adelante y atrás una cargadora, de una empresa contratada; mientras que Vialidad aportó una motoniveladora, otra cargadora y un equipo regador de agua para compactar lo que se hacía adelante. En total se hicieron 90 kilómetros de camino, mejorando 45 en la primera sección y el resto en la segunda sección, desde El Chinguillo al Parque Nacional San Guillermo.
Sigue habilitado el acceso Norte, por Ruta 40 desde las ciudades de Guandacol o Villa Unión en La Rioja, en ambos casos se circula por el área de Parque Provincial San Guillermo y hay puestos de control de la Provincia para ingresar, ya que no está permitido transitar sin la compañía de un guardaparque.
Desde el 2007 la Provincia tiene dos refugios para control, en el Norte en Las Majaditas, y en el Sur en Lavadero; y Parques Nacionales inauguró el propio en el 2011.
La Reserva San Guillermo que tiene 981.460 hectáreas, ocupa casi toda la zona Norte del departamento Iglesia. De ellas, 143.000 forman el Parque Nacional y es la zona núcleo de la reserva, es decir un área donde no se puede realizar ninguna actividad más que el turismo con guía. El resto es Reserva Provincial y allí están las zonas de amortiguación y la de usos múltiples, ésta última es donde se encuentran los emprendimientos mineros, Veladero y Lama.
Para el ingreso
Para visitar la Reserva de la Biósfera San Guillermo hay que pedir primero autorización a Parques Nacionales. El trámite se puede hacer por teléfono –al 02647 493214–, allí se informa cuántas personas viajan (el máximo es 12 personas por contingente), cuántos días y en qué vehículos. “Una vez que está la autorización para el ingreso se paga al guía, que sí o sí debe acompañar a los visitantes, fundamentalmente para dar la información necesaria sobre la Reserva y para controlar que la gente transite sólo por los caminos permitidos y que cumpla con las normas de seguridad tanto en la llegada como la circulación”, explicó Montañez.