Ella, arquitecta. Él, ingeniero. Y si bien no nació para ese fin, el innovador diseño urbanístico de este matrimonio podría terminar siendo el destino de un bazar ligado a una histórica firma comercial de ese rubro. Por Gustavo Martínez Puga.
“Fue un proyecto que nació de una noche de trasnochados”. Así explica la arquitecta Ana María Giménez cómo nació la idea de hacer una estructura totalmente novedosa a los típicos sistemas de construcción de la provincia, pero que, a su vez, reuniera las condiciones medioambientales y antisísmicas del terruño. Así fue como nació la jaula bioclimática que desde hace casi 10 años está en la esquina de Alem y Mitre, en Capital: una estructura de hierro a la que le faltan los vidrios para transformarse en una novedosa forma de construcción.
El ingeniero Mario Eduardo Guerrero C ortés es el esposo de Ana, de cuya familia era la propiedad de esa esquina. “Pegado a la casa sobre calle Mitre teníamos tres metros de garaje y, pegado, otros tres metros que daban a la avenida Alem que quedaron de las expropiaciones. Mi padre adquirió esos últimos tres metros. Entonces teníamos un espacio entre el garaje y la avenida que no era muy útil. Por eso decidimos trasladar el garaje para que la entrada fuera por la avenida Alem. Y nació la idea de hacer una construcción de dos plantas que pudiéramos alquilar”.
Hasta ese momento, en el 2004, al matrimonio Guerrero Giménez no se les había cruzado que el destino final de ese emprendimiento podía estar ligado a un histórico negocio de la familia de ella, el Bazar Giménez Castro, el cual estuvo entre los sanjuaninos durante 53 años, cerrando sus puertas en Laprida y Rioja en el 2011.
“La idea es llevar a la esquina la venta al público, en la planta baja, y en el primer piso dejar para la atención a especialistas. Y aquí dejar un show room de atención más personalizada, tal como es hoy en día”, comentó Ana María, quien junto a su marido pusieron el bazar Espacio G, en Mitre 413 Oeste.
En su sangre corre la tradición de este rubro comercial, ya que su padre fue Rogelio Giménez Castro, fundador del histórico bazar, y su madre –quien lo siguió cuando falleció su esposo, Ana María Herrero.
Desde afuera, la primera impresión es que se trata de una jaula gigante. Y, en cierta medida, así lo es. El proyecto fue del matrimonio y los cálculos fueron uno de los últimos trabajos personalizado del ingeniero Patiño, considerado una eminencia en la provincia, con décadas de formación de calculistas en la UNSJ.
Cada cuadrado de hierro tiene 33 x 33 centímetros y puede crecer, expandirse, en forma proporcionada.
“Queríamos una obra segura y no tradicional. Desde lo antisísmico, la estructura es liviana y muy adaptable a San Juan. Desde el punto de vista bioclimático o energético, también respondía muy bien y lo estudiamos, particularmente por la orientación sur-este”, explicó Ana María, quien junto a su marido son expertos en energías alternativas.
El sueño de la jaula bioclimática del matrimonio Guerrero Giménez marchó sobre ruedas entre el 2004 y el 2009. Pero ése año el ingeniero enfermó –llegó a estar en terapia intensiva y tuvo que seguir su tratamiento en Mendoza- y la obra se suspendió. Al problema de salud, se le agregó que la actividad minera les chupó a los metalúrgicos más finos y conseguir mano de obra se les convirtió en un problema. “Es un trabajo muy artesanal. No es venir a sacar tarea, porque el hierro con la soldadura se dilata, así es que hay que ir de a poco y con mucha precisión”, explicó Guerrero.
Actualmente la obra está hecha entre un 40 y un 50 por ciento. Incluso tienen los materiales para avanzar con la obra, tales como vidrios espejados, la cubierta para el entrepiso y el piso. El salón de la planta baja tiene 80 metros cuadrados. Si se le suman los 120 metros cuadrados de la planta alta, el total del proyecto de la jaula bioclimática de la esquina de la Alem y Mitre tiene 200 metros cuadrados de construcción. Incluso, la construcción contempla un patio de luz.
Hoy el matrimonio Guerrero Giménez está dispuesto a seguir adelante con la obra que intriga a muchos sanjuaninos.