Se nota desde la entrada, el camping Valle Extremo, en Valle Fértil, tiene onda.
Ubicado sobre calle Rivadavia, justo antes de la primera bajada del río, en la villa San Agustín, los nuevos concesionarios convirtieron un espacio sin gracia en un camping con mucho color y un "proveedor de aventuras". Por eso se convirtió en poco tiempo en el lugar más buscado por los jóvenes que llegan al departamento. Ofrece varias actividades como excursiones de trekking por los cerros, mountain bike, y pronto esperan poder sumar kayak en el lago, que está en el fondo del camping. Pero el mayor atractivo es el parque aéreo, el más grande de la provincia, con 4 estaciones y una tirolesa de 40 metros, con todos los elementos de seguridad.
Las paredes del edificio donde están los sanitarios son verdaderas obras de arte, un mundo multicolor donde hasta hace algunos días hacía su aporte el conocido artista local Ponja Roca.
Los enormes eucaliptos del ingreso, donde construyeron el parque aéreo, también tienen la impronta de varios artistas que mimetizaron su gráfica en la naturaleza. Y algunas esculturas, como el tótem de madera que gobierna la entrada a la proveeduría, fue aporte de la gente.
El fin de semana pasado, con la competencia Safari tras las Sierras, el camping municipal estaba a full, no cabía una carpa más. El predio resurgió en los últimos años, después de que el municipio licitó la concesión de su camping. La ganaron Oscar Reinoso y su esposa Julieta Yañez, ambos de la Ciudad, y reabrieron el predio como Valle Extremo.
Julieta contó que Oscar se fue primero, en el 2014, e instaló por la misma calle un pequeño emprendimiento de turismo aventura: Valle Extremo. "El fuerte nuestro es trabajar con turismo aventura que no está explotado en el Valle, somos los primeros que de manera seria lo hacemos acá. Dejamos todo en San Juan para venirnos y con poco capital apostamos por esto, compramos bicis y carritos de paseo y largamos con eso y trekking, ese fue el inicio", dijo Oscar.
A los pocos meses salió la licitación del camping y la ganaron, entonces amalgamaron todo en un solo lugar. "Estaba muy abandonado el predio, estuvimos dos años trabajando de lleno en levantar las instalaciones para dejarlo funcionando. Lo de la onda artística se fue dando naturalmente gracias a los amigos artistas y artesanos que venían y aportaban algo en algún lugar", aseguró Oscar.
Julieta contó que el inicio fue duro: "todo el tiempo era arreglar y arreglar una cosa y otra, no se termina nunca, siempre quedan cosas para hacer". Lo positivo es que Oscar sabe de oficios, "gracias a mi viejo laburé de electricista, plomería, albañilería, me doy maña para todo y ahí ahorramos en mano de obra. De a poco íbamos invirtiendo todos los ingresos y lo fuimos levantando así, recién este verano podemos decir que tenemos el camping en condiciones para pasarla bien".
Los chicos hicieron una inversión importante en la compra de kayaks para realizar actividades en el lago de San Agustín, pero no pueden agregar este servicio todavía ya que el espejo de agua no cuenta con personal de seguridad necesario para este deporte. "Es una cuenta pendiente del municipio porque el turista lo necesita pero también la gente de acá. Eso está un poco estancando por ahora pero hay que hacerlo porque mucha gente me pregunta cuando largamos con eso. El proyecto incluye hasta un embarcadero flotante", señaló Oscar.
Julieta agregó que las actividades permitidas son de embarcaciones sin motor para preservar el silencio para el avistaje de aves. También proyectan paseos en hidropedal y rollersball, que es la bola inflable para caminar en el agua. "Queremos armar todo un sector para ofrecer actividades acuáticas".
El camping tiene capacidad para 250 carpas, agua potable, baños con agua caliente, parrilleros completos, proveeduría.
Semana Santa
Los chicos trabajan con la meta de inaugurar algo todos los años, por eso para esta Semana Santa quieren sumar un muro de escalada que integre el parque y extender más el parque aéreo. "Tiene 4 estaciones más la tirolesa de 40 metros y vamos a sumar dos o tres estaciones más", contó Julieta mientras le daba la teta a Ivo, el más pequeño de los tres hijos.
Oscar, "el Negro" para sus amigos, agregó que la meta es que la gente que no está acampando también pueda ir a disfrutar el predio y pasar el día haciendo tiro al blanco, escalada y tirolesa, todo en el mismo parque. "Es algo novedoso para la provincia pero es algo que se está explotando en el mundo y Valle Fértil atrae ese tipo de turismo", dijeron ambos.
La visión de esta dupla es mostrar las riquezas turísticas de Valle Fértil que aún no han sido desarrolladas. "Da pena cuando en un lugar tan lindo mucha gente se va porque no tiene qué hacer, la idea es apuntar a una oferta para que la gente se quede más días y todo el pueblo gane", aseguró Julieta.
Este año también quieren sumar los dormis, que son minicabañas sólo para dormir, para ofrecer en temporada baja, en invierno, un lugar más confortable al que no quiere dormir en carpa y tener un poco más de comodidad.
Mientras Ambar, la mayor de las nenas de 5 años, se acomodaba el arnés, el casco y todos los elementos de seguridad para hacer un recorrido por el parque aéreo, Luján, de 3 años, lloraba pidiendo upa a su mamá e Ivo intentaba cargar otro arnés.
"Trabajamos para que el que venga se sienta cómodo y quiera volver", dijo Julieta.