Diego Riveras es sanjuanino, tiene 29 años y como muchos otros jóvenes se contagió de Covid cuando aún no había vacunas para paliar los efectos.
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SUSCRIBITEDiego Riveras es sanjuanino, tiene 29 años y como muchos otros jóvenes se contagió de Covid cuando aún no había vacunas para paliar los efectos.
Los síntomas, como para el resto, fueron fiebre, decaimiento y pérdida del gusto y el olfato. Lo que Diego no sospechaba es que hoy, a más de un año de haberse contagiado, todavía no podría recuperar del todo esos sentidos.
"Fue el 26 de noviembre 2020 que me diagnosticaron. En ese momento tenía cero olfato y cero gusto y después lo fui recuperando de a poco pero no del todo. En enero me empecé a preocupar porque había olores que no sentía o los sentía cambiados", explicó a Tiempo de San Juan, Diego.

Uno de esos olores fue el olor a podrido. "Es peligroso porque por ejemplo el olor a gas no lo siento", remarcó. Sin embargo, lo que más sufrió fue no recuperar el gusto del chocolate, de las milanesas, las gaseosas y las cervezas. "El olor a café por ejemplo lo siento muy suavecito, el del chocolate nunca lo recuperé", explicó.
Con ayuda de un médico, algunos gustos y sabores volvieron pero muchos otros regresaron cambiados. "A las milanesas por ejemplo les siento gusto a hierro y a la Coca Cola a hierbas, un sabor muy feo", reveló.
A pesar de lo complicado que fue no recuperar del todo el gusto y el olfato, Diego dice que aprendió a entrenarlo después de haber ido a varios médicos.
"El último médico me dio un consejo que básicamente consiste en adivinar qué cosas me traían mis familiares para oler como vinagre, orégano, olores fuertes y con eso lo he ido entrenando", relató.
Los profesionales que atendieron a Diego le explicaron que el Covid ocasiona en muchos pacientes "un problema neurológico porque afecta los receptores olfativos del cerebro. El cerebro no puede comprender lo que estás oliendo", aseguró el joven sanjuanino.
Las investigaciones más recientes todavía no logran resolver el problema de esa pequeña porción de recuperados del Covid que nunca pudieron recuperar los sentidos del gusto y el olfato.
Los científicos concluyeron que el virus provoca la destrucción y neurodegeneración de las mucosas olfativas y gustativas y es ahí donde están las neuronas que captan sabores y olores.
Como a Diego, el resto de las personas que aún padecen esta complicación, no han recibido de la medicina una solución y por ahora, la recomendación más aceptada es el entrenamiento olfativo.
Además, todos coinciden en que "aprender a oler" de vuelta, practicando con distintos olores fuertes debe iniciarse lo antes posible si se quieren obtener resultados.
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