Por la ubicación de los casos que se dieron hasta el momento en las últimas horas, la provincia aparece dividida en tres sectores: Caucete con cuarentena total, tres departamentos en condición de alerta y prevención (25 de Mayo, 9 de Julio y San Martín), y sólo distanciamiento social en el resto de la provincia.
Por ese motivo, las medidas más estrictas de cierre de comercios, paralización de actividades públicas y privadas como obras o administración, están circunscriptas a un solo departamento, con los otros 3 en situación de alerta. Lo que implica que el resto de la provincia queda como lo venía haciendo hasta el momento, con la excepción de la prohibición de deportes (que incluye a las caminatas recreativas) y el turismo interno, que quedaron vedados por 7 días en todo el territorio provincial.
Claro que la situación es precaria y va cambiando minuto a minuto, de acuerdo con la eventual aparición de nuevos casos y su localización geográfica. Ante la incertidumbre sobre qué ocurrirá en las zonas más pobladas de la provincia, como el Gran San Juan, con la apertura de la actividad económica y administrativa, la respuesta está en lo que ocurra en las próximas horas con la evolución de los casos.
Desde las áreas encargadas de tomar esas decisiones confiaron a Tiempo de San Juan que una eventual aparición de casos en el Gran San Juan hará que sea revisado el marco de habilitaciones para esa zona, de acuerdo a lo planificado con antelación por el programa que fue creado especialmente a ese fin.
Es decir que si los casos que tuvieron epicentro en Caucete se mudan a otros lugares de la provincia, entonces será el comité y el plan de contingencia el que decidirá qué hacer: si se cierran barrios específicos, como ocurrió inicialmente en Caucete, o si se extiende la medida a un departamento entero, como finalmente se extendió. Para el caso del Gran San Juan existe la particularidad de que no es una zona factible de ser aislada como ocurrió en Caucete porque confluyen varios departamentos pegados.
Luego vendrá, en esa hipótesis, la evaluación sobre qué ocurrirá con los sectores de la economía. En especial los comercios, que hasta ahora siguen funcionando en el Gran San Juan, pero con la consigna del cumplimiento estricto de los protocolos. O la administración pública, que mayoritariamente tiene concentrada en la zona capitalina a las oficinas provinciales. Y también las reuniones sociales y familiares, que por el momento siguen permitidas pero con la condición de no ocupar plazas en los 22 lugares permitidos en cada unidad del transporte público.