Parque Faunístico

Cher, la guanaquita sanjuanina que quisieron tener de mascota y casi queda ciega

Tiene apenas un mes y medio, pero tuvo que ser rescatada cuando estaba a punto de perder un ojo tras sufrir mascotismo en una finca en Pedernal. Cómo llegó y su increíble recuperación.
jueves, 28 de mayo de 2020 · 14:19

El Parque Faunístico de San Juan presentó en sociedad a Cher, una guanaquita de sólo un mes y medio que a pesar de su juventud tiene que enfrentar un doloroso y largo tratamiento. A pesar de todo, la pequeña ya se ha convertido en una de las estrellas del centro de conservación y tiene enamorados a los cuidadores y también a los seguidores en las redes. 

La historia de esta nueva integrante del Faunístico empieza en Pedernal, en una finca donde humanos irresponsables intentaron "adoptarla" a pesar de que es un animal silvestre. Este proceso, que se conoce como mascotismo, puede parecer positivo, pero se convierte en una amenaza para los ecosistemas y los mismos animales. Fue justamente durante su estancia en esta vivienda que la cachorra de guanaco terminó herida en un ojo y estuvo a punto de perder la vista de un lado. 

Incluso en las últimas etapas de su recuperación, los signos de la herida en el ojo de Cher son visibles. 

Cuando los cuidados del faunístico la encontraron, Cher no solo tenía una herida que llegaba a las capas más internas y sensibles del ojo, también tenía el tejido infectado y supurante. Requirió de varias intervenciones, una cirugía compleja y muchas curaciones para que comenzara a recuperarse. 

En medio de todo esto también estaba el desafío para los veterinarios y cuidadores de alimentar a la pequeña. Es que es tan joven que su dieta es principalmente leche que deben darle a través de una mamadera. 

Con los días el ojo de Cher, que significa Luna en lenguaje Huarpe, avanza a una recuperación que esperan que sea completa. Además, ha demostrado que tiene muchas ganas de salir adelante y maravilla a todos con su energía, las ganas de jugar y seguir creciendo. 

Si bien es cuidada con amor, ahora el desafío es que la guanaquita deje atrás las conductas de mascota y se prepare para una vida más adecuada a su naturaleza silvestre. En el medio, las fotos y su historia se han vuelto un hitazo en las redes del Faunístico. 

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