Para una familia tipo, ir un sábado o domingo a la pileta o al dique para refrescarse no baja de los $600, eso si no tienen que pagar una revisación médica que muchas veces supera los $150 por persona. Con estos precios y una sola opción gratuita habilitada, la opción de un chapuzón refrescante se convirtió en un lujo al que no todos pueden acceder.
La situación quedó aún más al descubierto luego del cierre de los ingresos a la única playa no concesionada del Dique de Ullum: Costa Magna, que se había convertido en el preferido de los que iban a pasar el dique al espejo del agua. El lugar recibió durante el fin de semana de Navidad cerca de un centenar de vehículos y los visitantes usaron tanto la playa como lo que quedaba de las instalaciones, a pesar de que no había ningún tipo de seguridad.
Ante esto, Náutica y Recursos Energéticos tuvieron que intervenir para firmar una concesión con un privado y exigir que controlaran ingresos y pusieran seguridad en el lugar. La decisión fue justificada porque la playa, en las condiciones de abandono en las que se encontraba, era un riesgo para la salud y la vida de los que llegaban.
Con el cierre del lugar, la única zona habilitada para baño del Dique de Ullum gratuita que quedó es Playa Hermosa. El balneario es gestionado por la municipalidad de Ullum, que está encargada de poner seguridad y la mitad de los guardavidas, mientras el resto los gestiona Náutica.
En cuanto a las piletas públicas, todas las que cuentan con habilitación de la Secretaría de Deportes cobran entrada a los que quieran bañarse. Los precios van entre los $150 y los $300, mientras que también están aquellas que sólo reciben a los socios que han pagado abono por cierta cantidad de meses, como los clubes privados. Como opción más accesible están las piletas municipales, que también cobran entradas pero son más accesibles. Algunos ejemplos son San Martín y 25 de Mayo. }
Además del precio de las entradas, los clubes suelen cobrar por la revisación médica. En algunos casos empiezan desde los $150 y ascienden hasta los $200. Los controles suelen tener una validez de 15 días y luego deben renovarse, por lo general pagando el mismo precio.