Después de que en las últimas horas se viralizara un escrache al cantante de Pijama Party, Federico Amin, en el que aseguraban que el líder de la banda de cumbia cheta había golpeado a su novia, la presunta víctima de violencia de género salió al cruce en las redes sociales y aclaró el confuso episodio que protagonizó.
Lejos de afirmar la versión que circuló por las redes, desmintió la denuncia pública y negó haber sido golpeada por el cantante. Con nombre y apellido, Josefina Robins, explicó que "ni ese día ni nunca" fue agredida físicamente por el presunto golpeador; por el contrario, aclaró que ese hecho que la situó en el estacionamiento del salón Palmares se trataba de una discusión de pareja.
Además aseguró que en ningún momento pidió ayuda, ya que quien se alteró fue ella durante la pelea y que por eso llamó la atención de algunas personas que estaban cerca de ese lugar. Respecto al accionar de los guardias de seguridad, también los defendió afirmando que fue ella misma la que quiso marcharse de allí y no por decisión de ellos, custodiando al acusado, como sostuvo el mensaje del escrache.
"Me hacen mucho daño a mí y a él y a la gente que me quiere", agregó con mayúsculas en el cierre de su descargo, aclarando lo acontecido.

Por otra parte, la cuenta de Twitter que publicó el escrache admitió haber borrado el mensaje para no lastimar o "hacerle la vida imposible a posibles víctimas". Sin embargo, al término de su publicación añadió: "De todas formas tengamos memoria, no nos olvidemos de los nombres y las caras de los violentos".

Este fue el escrache desmentido por la protagonista