El domingo, dos policías se convirtieron en la mayor esperanza de unos desesperados papás, que llegaron con su bebé de 3 meses sin poder respirar al puesto policial de El Encón. El pequeño se llama Isaac y nació prematuro, por lo que necesita cuidados especiales.
Gracias a la rápida atención de Diego Olmos y el agente Miguel Recabarren el niño pudo salir delante de la crisis. Los policías le practicaron resucitación cardiopulmonar y los primeros auxilios, gracias a lo cual el niño volvió a respirar.
Poco después llegó la ambulancia al inhóspito lugar y pudo trasladar al niño hasta el Hospital de Caucete. Ahí fue atendido por profesionales y estabilizado.