“Este año somos 9 los seminaristas para la Admisión al Orden Sagrado, de 3 cursos: de 1°, 2° y 3° de Teología, yo estoy en 3° porque la admisión depende del criterio pastoral y formativo de cada uno y se produce cuando es más conveniente, por eso este año es tan significativa al ser 9, cuando antes se hacía por curso”, dijo el seminarista Gabriel Lima, uno de los 9.
Por eso el lunes 18 será un día de fiesta para la Iglesia Católica y sus feligreses, que estarán más cerca de contar con 9 nuevos pastores formados en Pocito, en el Seminario Arquidiocesano de Nuestra Señora de Guadalupe y San José.
“Estamos todos muy felices y entusiasmados porque es un paso más en nuestra formación sacerdotal a lo que Dios nos llama y sentimos en el corazón este camino en el seminario cuya formación es de 8 años. Estos son signos que Dios nos va dando y la Iglesia va confirmando, somos 9 admitidos a la Iglesia que nos llama y aportamos nuestro compromiso personal para responder a lo que nos pide”, agregó Gabriel.
El seminarista, que cursa su 7° año, dijo que le gustaría, una vez ordenado sacerdote, “servir al pueblo de Dios en una parroquia, asistir a comunidad, porque para eso nos forman, para acercar a Dios a la gente y atender sus necesidades, para ser un instrumento, un puente para acercar a Dios”.
La ceremonia de admisión se realizará el próximo lunes 18 de junio a las 20, en la Parroquia San Juan Bautista de la Iglesia Catedral.
En el transcurso de la Santa Misa, presidida por Monseñor Jorge Lozano, los seminaristas Mario Estrada, Germán Olmos, Renzo Gallo, Sergio Díaz, Raúl León, Pablo Montaño, Gustavo Herrera, Rodrigo Sáenz Peña y Gabriel Lima darán un paso más en su camino hacia el Sacerdocio.
La admisión, explicaron, corresponde a quienes piden a la Iglesia ser aceptados como candidatos al Orden sagrado. Ellos expresan públicamente su deseo de entregarse al servicio de Dios y de los hermanos.
El acólito instituido, también dentro del proceso formativo para el Sacerdocio, participa de un modo especial en el ministerio de la Iglesia cuya vida tiene su cumbre y su fuente en la Eucaristía, se le encomienda ayudar a los presbíteros y diáconos en el ejercicio de su ministerio, y se le confía como ministro extraordinario distribuir la sagrada Comunión a los fieles y llevarla también a quienes están enfermos.
El 29 de junio, conmemoración de la fiesta de San Pedro y San Pablo, a las 20, en el Santuario San José, en el Departamento Jáchal, será instituido Acólito el seminarista Esteban Dölling.
“Queremos agradecer la oración de la gente que para nosotros es muy significativa, es el pilar que nos sostiene, nos ayuda a responder con generosidad a este llamado que Dios nos hace”, aseguró el seminarista.