El cierre de la novena este domingo en honor a la Virgen de
Copacabana es el corolario de una tradición muy arraigada en la comunidad
boliviana, y que tiñó este fin de semana de alegres danzas y vivos colores las
calles de San Juan.
En esta oportunidad, como todos los años, los danzantes
salieron a repetir la herencia de sus antepasados por los barrios y hasta
frente a la Catedral de la ciudad Capital, hasta su culminación en una gran
celebración en la iglesia del Barrio Aramburu, este domingo a primera hora de la noche.
La comunidad boliviana en San Juan, de la cual este año
desplegaron todo su arte y su alegría alrededor de 500 danzantes, fue
acompañada por sus pares de Mendoza, Córdoba y San Luis, todos unidos para
honrar a su santa patrona.
Fotos gentileza Fish Dolemann Irigoyen Du Felipe