"Es una situación social muy compleja. Visitamos la vivienda, es una familia muy cerrada, no hay antecendentes de una intervención de Desarrollo Humano anteriormente". Con estas palabras el ministro de Desarrollo Humano, Walberto Allende, describió la situación de la familia Carrión, que vive en Santa Lucía. Justamente una de las hermanas que vive con la abuela, una joven de 18 años, es la madre del bebé que apareció en un balde muerto tras haber sido asfixiado.
En la humilde vivienda, que carece de comodidades, vivían más de 10 personas, algunos menores de edad. El juez que tiene la causa, Benedicto Correa, será quien decidirá qué pasará con los menores que habitan en esa casa ya que quedaron muy traumatizados después de la experiencia que les tocó vivir. Se está evaluando cómo será el apoyo psicológico que afrontarán los pequeños para superar este hecho.
Después de este caso y sumado a los otros dos de abandono de bebés, el Ministerio decidió convocar a una reunión el lunes a las 11. Al encuentro fueron convocados todos los titulares de Acción Social de los departamentos para que hagan un seguimiento de los casos denunciados o en los que alguna vez tuvieron intervención. "Hay que ver como estamos trabajando, qué seguimiento se hace de los casos", concluyó el funcionario.