Pedro Ríos es el propietario del kiosco que se ubica frente
la puerta principal de la Facultad de Ciencias Sociales. Por las mesas de su
comercio han pasado y pasan miles de alumnos, a quienes escucha y también, a
veces, se permite aconsejar. Por Jorge Balmaceda Bucci.
Por Jorge Balmaceda Bucci
Juan Ríos está parado detrás del mostrador del kiosco que,
por razón más que obvias, se llama ‘Frente a la Facultad’. Muchos lo conocen
como el ‘Indio’, la cara más visible del comercio, pero él mismo se encarga de
aclarar que el protagonista de la nota tiene que ser su padre Pedro, el
auténtico dueño de un lugar con muchas historias y, proporcionalmente, la misma
cantidad de recuerdos.
El ‘Chupa’ Ríos –"así es como me conocen todos”-
asegura que su kiosquito nació hace más de 50 años, junto con la casa de
estudios que está cruzando la Avenida Ignacio de la Roza. En aquel momento el
centro educativo se llamaba Universidad Provincial Domingo F. Sarmiento y
estaba formada por dos facultades: la de Arte y la de Humanidades, esta última
antecesora de la Facultad de Ciencias Sociales (FACSO).
"Cuando se empezó a construir la facultad, los obreros,
que me acuerdo que dirigía el ingeniero Olivera, le dijeron a mi madre que por
qué no amasaba unas semitas y se las vendía porque en esos tiempos no había en
la zona un lugar para comprar algo de comer. Con esa idea empezó todo. Primero
fueron semitas, después pan, sándwichs y así se fue armando el kiosco”, recordó
Pedro, quien hoy está jubilado tras trabajar más de 40 años en la Dirección de
Arquitectura de la Provincia.
"Frente a la Facultad”, que ha sido siempre un
complemento laboral para los integrantes de la familia Ríos –hoy echan una mano
sus cuatro hijos y su mujer-, es un clásico en el paisaje que rodea la FACSO.
Por sus mesas, prolijamente ubicadas debajo de las moras que plantó en su día
Félix Ríos, han pasado y pasan miles de alumnos cada temporada lectiva. Muchos
de esos clientes-estudiantes son hoy intendentes, empresarios o personalidades
de la sociedad sanjuanina, que "en alguna oportunidad se dejan ver por acá
para recordar viejas épocas”.
"Yo converso mucho con los pibes y les recuerdo el
sacrificio que hacen sus padres para que ellos puedan estudiar. Hay algunos que
vienen solo de joda al a facultad, pero por suerte son más los que valoran el
esfuerzo que hacen en sus casas”, afirmó Pedro, con sus 72 años bien llevados,
mientras saludaba por enésima vez a uno de los clientes que diariamente
transitan por su kiosco.
Miembro agradecido de Es.Co.Vi.C.
El ‘Chupa’ Ríos es miembro, desde hace más de 30 años, de
Es.Co.Vi.C., siglas que significan Esquina Colorada Viernes Club. Se trata de
un grupo de amigos que todos los viernes –llueva, nieve o truene- se juntan a
cenar y compartir una noche amena. En los primeros años la reunión era dos
veces por semana (martes y viernes), pero las responsabilidades que va
planteando la vida provocaron que sea una sola vez semanal. "Seguro,
seguro somos unos 15 integrantes, pero por ahí se van sumando unos y bajando
otros. Todos los viernes al mediodía llaman a acá –al kiosco- para confirmar la
asistencia esa noche y organizar la compra de las cosas. Los amigos es de las
mejores cosas que te da la vida”, dijo Pedro.