Obra pública

Expropiaron un lote para hacer el estacionamiento subterráneo del Teatro

Está ubicado en 9 de Julio y Las Heras y costó $704.800. Hubo arreglo con los herederos del propietario por el precio y ahora toda la manzana será del Estado. Por Natalia Caballero.
martes, 15 de diciembre de 2015 · 14:32
Por Natalia Caballero
ncaballero@tiempodesanjuan.com

En el primer semestre del 2016 quedará inaugurado el Teatro del Bicentenario y el Gobierno de la Provincia decidió expropiar un terreno de 170 metros cuadrados ubicado enfrente del emblemático edificio. En el lote construirán un estacionamiento subterráneo, en donde puedan guardar los vehículos quienes vayan al teatro. 

El terreno se expropió por ley, en la sesión que se celebró en la Cámara de Diputados el 26 de noviembre pasado. "Esa manzana es casi toda del Estado y para tener toda esa zona bajo el dominio estatal se decidió declararlo de utilidad pública y expropiarlo. Al lado del terreno están las ex vías del ferrocarril y del lado Este una propiedad del Estado”, explicó el presidente del Tribunal de Tasaciones, Omar Blanco. 

En ese predio se construirá un estacionamiento subterráneo, que usarán quienes concurran al Teatro. También lo utilizará el personal que trabajará en el Bicentenario. 

Para adquirir el terreno, el ministerio de Hacienda y Finanzas desembolsó la suma de  $704.800. El lote se compró libre de mejoras y hubo acuerdo inmediato con los herederos del propietario, Pedro Guad.  "No hubo inconvenientes a la hora de arreglar con los herederos el tema monetario”, comentó Blanco. 

Sobre la necesidad de construir el estacionamiento bajo tierra, José Luis Gioja recordó que "allá por el año 2007 empezábamos a hablar del Teatro del Bicentenario con el intendente de ese entonces, hicimos un convenio y proyectamos la construcción de un estacionamiento”.

La obra permitirá solucionar el problema de estacionamiento que hay en la zona y construir una especie de plaza seca o verde similar a la que se usa hoy en el Centro Cívico y del teatro, para que se facilite este servicio de estacionamiento. 

Cómo será el Teatro

El Teatro del Bicentenario tendrá capacidad para más de 1300 espectadores en sus dos salas, quienes podrán disfrutar de obras de teatro lírico, ballet, conciertos sinfónicos y corales, música de cámara y otros eventos culturales. La sala principal se construye bajo el modelo acústico de la sala lírica del Teatro Colón. 

La herradura de la gran sala ya se asoma detrás de los dos bloques en L que conforman los edificios de apoyo, los primeros en ser levantados en un predio de dos hectáreas ubicado en el sector sur de la manzana donde se encuentra la estación San Martín (actualmente un centro cultural), comprendida entre las avenidas Córdoba, España y Las Heras. Un gran arco de hormigón de 63 m de luz revestido con 9 mil placas de mármol travertino envuelve el edificio sobre el frente y le da escala monumental al acceso, de cara al parque público que lo conecta con el Centro Cívico.

La obra comenzó en septiembre de 2012 con los primeros dos meses y medio dedicados a las tareas de movimiento de suelos. Ahora, con la estructura y la envolvente finalizadas, la construcción entró en la etapa de terminaciones.

La construcción está a cargo de una UTE, formada por las empresas Panedile, César Borrego y Perfil. 
El concepto de diseño fue "empotrar” en el suelo una gran masa. Luego, la estructura se comporta como una ménsula. Esto determinó que la cuantía de acero en las columnas llegue a 500 kg/m3, y se emplearon hierros de 32 mm en columnas y tabiques.

Para ordenar la obra y resolver las uniones constructivas, se dividió el proyecto en bloques, de la A a la J, que coinciden con las juntas de dilatación del edificio. Se materializaron juntas móviles; las más grandes llegan a 40 cm, conformadas por una tapa fija metálica y un fleje. Ambas partes se pueden desplazar una sobre otra, una solución similar a la unión entre los vagones del subte. "Lo más complicado es resolver estas juntas en las cubiertas”, aclara Mermet. Se materializan con una pieza de zinguería con perfiles conformados a partir de chapas gruesas unidas por bridas.

Por indicación del ingeniero calculista, en todos los locales donde fue posible, las divisiones internas se resolvieron con panelería liviana. En el caso de la gran sala, por razones acústicas, el cerramiento se realizó con ladrillón de San Luis, que tiene 20 cm de ancho, para aportar masa. Mientras que el techo de la sala en sí es liviano, con vigas reticuladas ubicadas a unos 18 metros de altura respecto a la platea. Completan la cubierta paneles tipo sándwich (dos caras de chapa con aislante interno). Y un cielo raso acústico suspendido, conformado por varias placas de roca de yeso superpuestas, más un entramado de madera con un 50 % de vacíos.

El piso de la sala será de madera y estará apoyado sobre una estructura metálica. Al quedar suspendido, debajo se conforma una cámara de resonancia, similar a la del Teatro Colón, que se aprovechará también para la distribución del aire acondicionado. De ese modo, la sala y platea funcionan de forma análoga a un instrumento musical al que hay que afinar. Eso se logra con los frentes de palcos de entablillado de madera ciego y cortinas que se pueden mover de acuerdo al requerimiento acústico.

Por cuestiones de seguridad, todas las telas son tipo Trevira, cuya composición es retardadora de fuego y no genera gases tóxicos.

La instalación de aire acondicionado es de VAV con forzadores de bajo nivel de ruido, y fue estimada para un rendimiento de 4 horas con la sala a pleno. Para ello, requiere una sala de máquinas de 1.500 m2. Como el escenario no puede estar acondicionado, se colocarán extractores de aire.

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