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Historia de un horroroso abandono en el Rawson

Son 50 fetos que están en la Morgue del hospital. Los padres no retiran los cuerpos y quedan guardados en una heladera. Hay una ley que prohíbe enterrar los cuerpos sin autorización de los padres durante un tiempo. Por Natalia Caballero
sábado, 21 de noviembre de 2015 · 09:14

Es una realidad que pone la piel crespita. No se puede creer que los cuerpos de 50 fetos de más de seis meses de gestación estén guardados en una heladera del hospital Rawson porque sus padres nunca los buscaron para darles sepultura. Antes las autoridades del Rawson enterraban los cuerpos en el cementerio de 9 de Julio como NN, pero ahora hay una ley que lo impide.

Cuando muere un bebé en el vientre materno o en un parto prematuro, los cuerpos de los niños de más de seis meses de gestación son enviados a la Morgue. Allí son retirados por sus padres, quienes en su gran mayoría buscan los cadáveres y los entierran. Sin embargo, hay un porcentaje de padres que no retira el cuerpo de sus hijos.

Ante esta espantosa situación, los fetos quedan guardados en la Morgue a la espera de que los padres los vayan a buscar. Hasta hace cinco años, todos los cuerpitos si no eran retirados se enterraban como NN en el cementerio de 9 de Julio. Pero todo cambió cuando se sancionó una legislación que les amplía los derechos a los padres y les da un tiempo para que busquen los cadáveres.

Todos los fetos son bebés de más de seis meses de gestación en el vientre materno. Hay casos de cuerpos que nacieron muertos a los 9 meses.

El personal que trabaja en la Morgue dijo que la situación no es inusual. Incluso aseguraron que antes era más común ya que en general, no se les daba sepultura a los fetos. "Es muy triste saber que en esa heladera hay tantos fetos que no son enterrados”, dijeron los trabajadores.

Otro de los destinos que tenían los fetos era la investigación científica. Una gran parte eran donados para ser estudiados por estudiantes de la carrera Medicina.

El personal de la Morgue contó que en términos generales hay dos clases de reacciones cuando muere un bebé no nacido. Aquellos padres, que muy tristes y desilusionados, buscan el cuerpo de los fetos para darle sepultura. Y aquellos que no pasan ni por la Morgue. No siempre se trata de frialdad, según los trabajadores. "Hay muchos padres de muy bajos recursos que no están informados, que no saben que pueden enterrar los cadáveres de sus hijos en un cementerio sin tener que pagar. Por desconocimiento, a veces no retiran los fetos. Hace muchos años, nadie los enterraba, eran residuos hospitalarios”, explicaron.

En el cementerio parque El Palmar, ubicado en 9 de Julio, en el 2012 se delimitó un área de 900 metros cuadrados para enterrar allí los fetos de manera gratuita. La iniciativa del Arzobispado tuvo  buena recepción y el intendente Walberto Allende donó el espacio. En conjunto, las autoridades eclesiásticas con las municipales se pusieron en campaña con jueces locales para posibilitar realizar entierros de fetos.

Para Allende, esta iniciativa "viene a satisfacer una carencia de las familias sanjuaninas que han tenido la desgracia de que uno de los suyos no llegara a nacer". En ese sentido, el intendente señaló que "hasta ahora, esas familias no tenían donde enterrar los restos de sus hijos no nacidos de manera gratuita, por lo que terminan convertidos en material de desecho hospitalario".

Hasta antes de la sanción de las modificaciones en el Código Civil, los fetos eran considerados residuos hospitalarios. Luego, tras la reforma a la legislación, se considera persona al embrión desde el momento de la concepción e incluso a los embriones de probeta. A partir de ese cambio, a los fetos se les puede poner un nombre.

Los olvidados en Neo

Pasan los días y nadie se hace presente para visitarlos y en los casos más extremos, los pequeños mueren sin sus padres presentes y sus cuerpitos son retirados después de días de estar alojados en la morgue. Las tristes historias se tejen en el servicio de Neonatología del Hospital Rawson, donde todos los meses hay un niño olvidado, según informaron médicos del área.

Muchas veces sucede que los padres no van en días a ver a sus hijos, aparecen esporádicamente por lapsos muy cortos de tiempo. Incluso hubo casos en los que se tuvo que proceder a llamar a los padres para avisarles que el bebé iba a ser dado de alta, que era necesario que lo retiraran.

Por día está prevista la realización de seis visitas por parte de los padres. Si bien es importante que ambos vean a su hijo, la madre es quien debe mantener más contacto porque se busca que intente darle de mamar o al menos sacarse la leche para ver si el niño la puede asimilar. La primera visita es a las 9 de la mañana y dura una hora al igual que las demás.

"Los olvidados” les dicen a los bebés que viven el abandono desde el momento del nacimiento y que a pesar del desinterés de sus propios padres, la mayor parte de las veces logran salir adelante y superar la primera gran prueba que les puso la vida en el camino.


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