El reencuentro más esperado

La sanjuanina que encontró a su madre en la TV volvió a sonreír

Maricel Bazán fue al programa “Los unos y los otros” en busca de su madre biológica. La encontró en Córdoba. Su historia conmovió tanto a la producción que le pagaron los pasajes para que toda la familia conociera sus raíces cordobesas. La intimidad de un encuentro único. Por Natalia Caballero
domingo, 4 de octubre de 2015 · 17:03
Desde que encontró a su madre biológica, la vida de Maricel Bazán ha cambiado para mejor. Pudo reconstruir esa parte de su historia sobre la que no sabía nada y con esa información, rearmar su identidad. Hace tres años esta mujer juntó coraje y decidió embarcarse en la aventura de hallar a su mamá. En julio pasado fue al programa "Los unos y los otros”, que conducía el Negro Oro, en busca de sus raíces. No sólo encontró a su madre sino que descubrió una familia completa, todos con los brazos abiertos para armar ese vínculo que les fue negado con mentiras de por medio. Su conmovedora historia movilizó a la producción del programa que emite América y le pagaron un viaje para toda la familia a Córdoba, la provincia en la que vive la familia de Maricel. Un emocionante reencuentro que trajo felicidad a los Bazán y a los Vilta. 

El 8 de julio esta albardonera contó su historia por televisión. Dijo que había tenido una infancia feliz, que vivió junto a sus padres y dos hermanos varones, que la duda sobre su origen surgió luego de que alguien le gritara por la calle que era adoptada, versión confirmada por tío. Los únicos datos que tenía Maricel eran que su madre se llamaba Lili y que había nacido en Córdoba. A pesar de que la información era poca, el reencuentro se produjo. Primero, vía telefónica y luego personalmente el 13 de julio. Tal fue el impacto que generó este caso, que Mandarina (la productora del programa) le pagó a Maricel un viaje para ella y toda su familia a Córdoba. Ese abrazo en la intimidad se produjo el 13 de agosto pasado. 

La madre de Mari se llama Carmen Vilta, pero todo el mundo la conoce como Lili en Unquillo, el pueblo cordobés en donde reside. Allí no vive solo ella sino también su hermano Fabián Blind con su esposa Celeste y sus dos hijas, Valentina y Candela. Cuando la mujer de 43 años llegó a Unquillo junto a sus hijos, su suegra y su marido, los estaban esperando en la Terminal. "Fue un reencuentro muy esperado, muy fuerte, ellos son amorosos. Me quedé en la casa de mi hermano, cuando llegamos las nenas nos habían escrito carteles de bienvenida en la puerta de la casa”, recordó Maricel emocionada.

Su esposo, Mauricio, contó que Maricel es igual a su hermano Fabián. No sólo físicamente sino también el carácter. "Son tranquilos, buena gente, pero cuando se enojan son bravos”, añadió. La madre de Mari es una mujer muy dulce, ambas comparten los modales y la forma de dirigirse a la gente. 

La nueva familia de Maricel era todo lo que ella esperaba y más. No en vano comparten la misma sangre. Durante cuatro días, recorrieron Córdoba y hablaron hasta altas horas de la noche. No sólo encontró a una madre dulce sino que también ahora tiene un hermano que la quiere y desea conocerla en profundidad. Uno de los momentos más fuertes fue cuando viajó a Río Ceballos y pasó por la clínica en la que nació y en donde le dijeron a su verdadera madre que había muerto. 

"Algo me faltaba antes, cuando los médicos me preguntaban que antecedentes familiares tenía, les respondía que no sabía, que era adoptada. Tenía miedo al rechazo al principio, pero después encontré una familia hermosa. Ahora mi mamá me llama todos los días, cuando suena el celular dice Mamá, Hermano Fabián, es muy fuerte todo esto”, añadió con lágrimas en los ojos.

Maricel, Carmen y Fabián no podrán recuperar el tiempo perdido, pero sí aprovechar todos los momentos que les quedan por vivir. Y eso hacen, disfrutan el hoy, haberse reencontrado de manera milagrosa y ser una familia nueva con una historia singular que los marcó a fuego para siempre.

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