Estacionó el coche y por pedido de un canillita, porque le perjudicaba la parada de venta de diarios, lo corrió un poco. Bajó e ingresó al gim.
Al instante de entrar, un árbol cayó sobre su auto y lo aplastó.
Para continuar, suscribite a Tiempo de San Juan. Si ya sos un usuario suscripto, iniciá sesión.
SUSCRIBITE

video