Con vos, pan y cebolla … y también caballos y plantas
Eduardo y Susana están a punto de cumplir 40 años de casados y entre los dos atesoran mil y una anécdotas. Son los dueños de un reconocido vivero y comparten un hobby muy pasional: la crianza de caballos peruanos de paso.
Por Jorge Balmaceda Bucci.
Binomio perfecto. Este calificativo tan del mundo equino –utilizado con todo respeto- representa muy bien la relación que existe entre Eduardo Gil y Susana Tarabay. Se entienden a la perfección. Su afinidad se aprecia desde lejos. Se conocieron cuando los dos anotaban en el casillero de edad los 15 años y desde entonces cabalgan por la vida a la par. Son dueños desde hace más de 30 años de Vivero Regalería Verde y en sus ratos libres comparten la crianza de caballos peruanos de paso, su gran pasión.
Desde ayer participan -“no tenemos espíritu competitivo porque es nuestro hobby”- en el ‘XXV Concurso de Caballos Peruanos de Paso’ en Albardón (Ver cuadro). Pero su amor por los equinos viene de mucho tiempo atrás. El primer caballito que tuvo Eduardo se lo trajeron los Reyes Magos cuando tenía cinco años. Susana debutó en la monta de caballos una década más tarde y de la mano de su por entonces novio, hoy marido. La anécdota tiene chicha. Eduardo disfrutaba por entonces de ‘Caminito’, un hermoso animal que solo y exclusivamente respondía a sus indicaciones, y en esa ocasión, para hacerle una broma a su chica, le dijo que montara sin problemas. Susana pecó de inocente y se animó a cabalgar con total tranquilidad. Todo iba muy bien hasta que ‘Caminito’ frenó en seco su andar y la inercia condujo a la joven quinceañera al suelo. Las carcajadas de Eduardo amenizaron durante un buen rato el paisaje campestre.
Su relación sentimental comenzó cuando ambos asistían a la Escuela de Enología, después de que Susana atravesara su niñez en Caucete y Ullum fuese testigo del crecimiento de Eduardo. La vida los premio con “dos hermosas hijas –Zaida y Soraya- y 3 nietos divinos –Mateo, Octavio y Duhan-”. Con ellos comparten el día a día, siempre que el trabajo lo permite, y también ‘La Rosada’, una pintoresca finca enclavada en Médano de Oro. Esta acogedora residencia es, desde hace aproximadamente 10 años, la base de operaciones de la crianza de caballos y la fuente que da origen a las plantas y flores que comercializan en su vivero. Hace aproximadamente un cuarto de siglo adquirieron 3 hectáreas y poco a poco fueron sumando metros hasta redondear las 25 que hoy en día poseen.
“Ambos somos amantes de la naturaleza y es algo que siempre hemos querido inculcar a nuestras hijas y nietos. Y también a todos los chicos que tenemos cerca. Cuando un chico se aleja de la computadora y disfruta de la naturaleza que lo rodea nos sentimos muy felices”, comentó Eduardo.
La hospitalidad es una seña de identidad de la pareja. Su casa de campo es número puesto en las reuniones con amigos. La pared principal de la galería, adornada de frases seleccionadas y entrañables, ha sido testigo de numerosas juntadas reflectoras de amistad. La vida los unió y ellos, entre herraduras, plantas y sentimientos, la disfrutan al máximo.
Albardón atrapa las miradas
Con la admisión de los ejemplares, se puso ayer en marcha el ‘XXV Concurso de Caballos Peruanos de Paso’ en la Cabaña Doña Antonia, en La Cañada (Albardón). Se trata del certamen de estas características más importante de la provincia y uno de los más reconocidos del país, que año tras año ha ido creciendo en todos los sentidos, principalmente en la concurrencia de público –la entrada es libre y gratuita- Hoy, a partir de las 9.00 horas, tendrá la ronda clasificatoria para yeguas en todas las categorías (Jalada, Hociquera, Guatana y Freno). Mañana será el turno de los machos y la ronda de definición.
Cabe recordar que entre los primeros de cada categoría se proclamará al campeón de esta edición, quien disputará con el campeón del año anterior el título campeón de campeones. Desde la organización han asegurado que, además de los pingos sanjuaninos, hay representantes de Salta, Tucumán, Buenos Aires, Córdoba, La Rioja y Catamarca.