Maira Márquez, ex Reina Nacional del Sol en el 2009, dedica su vida postreinado a su familia y a transmitir lo que dice la Biblia. Asegura estar viviendo el mejor momento de su vida después de haber tocado fondo.
Por Jorge Balmaceda Bucci.
La historia de su vida mezcla en una misma época uno de los momentos más felices y el más triste. Maira Márquez disfrutó en 2009 de ser coronada Reina Nacional del Sol y lamentablemente durante su reinado le tocó afrontar la enfermedad y posterior muerte de su madre. Fue criticada por sus reiterativas ausencias en actos protocolares y se la vinculó a una foto con tintes sexuales que circuló por internet, que ella se encargó de desmentir. Tanta presión le sumergió en un pozo sin fondo y fue allí donde encontró la luz aferrándose a la mano de Cristo.
Hoy se muestra espléndida. Asegura estar atravesando el momento más feliz de su vida. Su hija Pilar, su marido Germán y la Biblia forman la base de su alegría. Con Tiempo de San Juan, a cuatro años de ser coronada reina, hizo un balance de su etapa con el cetro provincial, mostró su lado más cristiano y confesó cómo lleva el día a día siendo madre y ama de casa.
“Mi vida dio un giro de 180°. Ahora es todo diferente. La vida me pegó muy duro. Tuve que tocar fondo para darme cuenta que Cristo es el único camino en el que yo quiero estar para sentirme bien. Él es el único que me ha sustentado durante toda la crisis que me tocó vivir durante mi reinado. Pasé la enfermedad de mi mamá y después su muerte y Cristo estuvo ahí para levantarme cuando yo estaba tocando fondo”, comentó en primer lugar Maira, quien el pasado martes compartió un encuentro con las candidatas de la edición 2013.
Hojeando su historia hacia atrás, la sanmartiniana se detuvo en 2009: “La época de mi reinado tuvo momentos buenos y lo más triste fue la muerte de mi mamá. Rescato mucho la capacitación que nos dieron y la buena relación que establecimos con las chicas. Nunca tuve un roce con ninguna, de hecho me sigo juntando con muchas de ellas por Facebook. La competencia fue muy sana”. Acto seguido dejó entrever de manera jovial que nunca ha dejado de sentirse reina: “Yo en algunas ocasiones me sigo poniendo la banda. Si alguien me dice que ya no soy la Reina no me importa. Yo me sigo sintiendo una reina y mi hija es la princesa. Me hubiese gustado presentarme ahora y ser electa ahora. Hay hermosos premios y es impresionante la magnitud que ha tomado la Fiesta Nacional del Sol. Ante no se conocía tanto y ahora la repercusión que tiene se puede palpar en otras provincias y Chile”.
Para cerrar este capítulo Márquez habló del trato que recibió cuando se aisló de la exposición pública y, al mismo tiempo, comenzó a circular la famosa foto íntima de una pareja en la que dicen que aparecía: “Se dijeron muchísimas cosas de mi persona, pero no guardo ningún rencor. No tengo que hacer absolutamente nada, Dios me va a defender. Pueden pensar de mí lo que quieran, yo los perdono igual de antemano”.
Su vínculo con el cristianismo se palpa en cada oración que sale de su boca. “En estos momentos no estoy asistiendo a la iglesia porque con mi hija es complicado trasladarme, pero si Dios quiere en poco tiempo tendré movilidad propia para poder ir tranquila -acude a la Comunidad Cristiana (Laprida y Entre Ríos) “porque, aun siendo de orientación evangélica, es la que más se aproxima a mi forma de relacionarme con Cristo”-. Ahora bajo estudios por internet de pastores, como Armando Alducin y Chuy Olivares, y para mi es una forma de estudiar la Biblia”, indicó Maira ya sumergida de lleno en su relación con Cristo.
“A través de Facebook siempre estoy predicando, por decirlo de alguna manera. Cito partes de la Biblia y también cuento lo que he estudiado”, añadió la ex soberana provincial, quien intentando hacer aún más gráfica su unión con Cristo dijo: “Jesús es el camino y la verdad de la vida, él lo dijo. Lo importante es que la gente vea eso y que no sean religiosos. Yo lo que tengo con Cristo no es una religión. No me caracterizo por ser evangélica, ni católica, ni nada. Yo soy cristiana porque la Biblia dice que hay que ser cristiano y no religioso. No hay una religión, Cristo no fundó eso. Yo converso con él todos los días mañana y noche. Le cuento mis cosas y él me escucha y me responde”.
Mamá y esposa
Además de cumplir con alegría y firmeza su rol de predicadora, Maira lleva adelante las tareas domésticas y se encarga de la preciosa Pilar, quien tiene los mismos ojos de su mami. “En el día a día me dedico principalmente a ser ama de casa, cuidar a mi hija y a ser una buena esposa. Trato de siempre estar a disposición de mi marido para todo lo que me pueda necesitar. Me encargo de que la ropa siempre esté lista, al igual que la comida. Antes pensaba que nunca me iba a tocar hacer eso, pero hoy me doy cuenta que es lo que más quiero”, expresó con su dulce voz.
Márquez aseguró que en su casa se siente plena y comparte su fe cristiana con su esposo Germán. “Él también tocó fondo y los dos seguimos a Cristo”, afirmó. Y, por si quedaba alguna duda, comentó: “Estoy muy feliz con mi hija y mi marido”.
El futuro, más cristiano
Maira ya tiene trazados claros objetivos en su futuro: “Me gustaría tener más hijos si Dios quiere y, cuando estén un poquito más independizados, me encantaría terminar la carrera de Locución. Me encantaría poder predicar la palabra de Cristo por una radio. Es otro de mis sueños. También me gustaría enseñarle la palabra de Cristo a los niños”.
Textuales
“Para mí no se cae una hoja del árbol sin que Dios lo sepa”
“Yo soy un puente para predicar la palabra de Cristo”