Desde hace más de 60 años, cada Semana Santa cientos de creyentes participan del ascenso a las Sierras Azules, en Zonda. Las actividades comienzan el sábado a la noche, con la procesión hacia la sima de las sierras zondinas y culminan tras la misa del domingo a la mañana.
Sin embargo, en las redes sociales comenzaron a circular fotos del “otro lado de la procesión”, que muestran cómo quedó la montaña tras la actividad religiosa.
Agustina Jofré, una lectora de Tiempo de San Juan que practica senderismo compartió su enojo y las imágenes que ella misma tomó.
“Hago montaña, entreno muy seguido en sierras y me apena que la gente haga tanto daño. ¿Quién cuida la montaña realmente? Sería bueno ya que se promueve tanto el deporte al aire libre que también se vea el después. Vergonzoso realmente lo que vi”, expresó.