El pasado 4 de abril, el Tribunal de Ética y Disciplina del Colegio de Fonoaudiólogos de San Juan resolvió la denuncia contra una profesional. Finalmente, decidieron privar, inhabilitar y penar económicamente a Carla Ontiveros Tapia, una joven jachallera, por ejercer sin tener el título de grado ni estar matriculada, según afirmaron en el Boletín Oficial. Por este hecho, y tras la nota emitida por Tiempo de San Juan, la defensa de la fonoaudióloga solicitó el derecho a réplica y cargó duramente contra la entidad.
El abogado de Ontiveros Tapia, Leonardo Miranda, le dijo a este medio que el procedimiento del colegio no fue el adecuado. Además, los criticó por no llevar el hecho ante la justicia penal, imposibilitar a su clienta de la defensa y negarles conocer los motivos de la denuncia.
“Se la agarraron con una persona en particular. Si el hecho era tan grave, el Colegio hubiera denunciado a mi defendida ante la Justicia penal. Al menos iba a tener más posibilidades de brindar la verdadera versión”, contó. Para el letrado, la institución salió con “una inquisición desmedida a defenestrar a una licenciada”.
Miranda expuso que desconocen varios detalles de la investigación que realizó el Colegio, principalmente porque solicitaron una copia del expediente de la denuncia que nunca obtuvieron. También confirmó que le vedaron el derecho a la defensa, no saben quién es la denunciante y que su defendida nunca fue notificada ante esta serie de presuntas irregularidades.
El defensor también expresó: “Si tenían dudas de su accionar, debieron suspender la matriculación de Ontiveros Tapia. Decidieron matricularla para sancionarla por hechos que ella desconoce. Sin lugar a dudas, nunca tuvieron los elementos para efectuar una denuncia judicial y, por ello, aplicaron esta pena”.
También apuntó contra la empresa que habría contado con los servicios de la joven. “Si hay empresas involucradas, también son cómplices de delitos y no tuvieron ninguna pena”, dijo. En relación a este hecho, el abogado señaló que no hay pruebas fehacientes de testigos que la vieron atender y que el Colegio únicamente deduce que ejerció labores como fonoaudióloga.
En continuación al reclamo, indicó que, tras el juramento en el Colegio de Fonoaudiólogos, a ella no le dieron el Código de Ética y Disciplina. Además, criticó a la institución por no facilitar el acceso de este documento.
“La noticia repercutió mucho en Jáchal. Será muy difícil para ella volver a trabajar en su ciudad. No sabemos en qué momento cometió un ilícito para una pena tan grave”, finalizó.
La versión del Colegio
Según confirmó la presidenta del Colegio de Fonoaudiólogos de San Juan, Daniela Molina, a Tiempo de San Juan, Ontiveros Tapia ejerció sin estar matriculada desde fines de 2019 hasta marzo de 2022. Durante ese período, aseguró que no recibía su título habilitante y, por ende, no estaba registrada en la institución.
El organismo tomó conocimiento de las irregularidades por parte de una colega, quien realizó una denuncia formal. Por este motivo, solicitaron a la Universidad Nacional de San Luis (casa de altos estudios donde se graduó) la fecha que recibió el título. Cuando se descubrió el caso, le solicitaron la matriculación que terminó concretándose.
Una vez matriculada, se recibió una nueva denuncia de los años que ejerció ilegalmente la profesión. Como consecuencia, y tras un año de investigaciones, el Comité de Ética y la asesoría legal del Colegio procedieron a dictar la sentencia de privación e inhabilitación por 12 meses y una multa económica de $170.000. “Es la mayor pena del colegio”, afirmó Molina.