Un rompehielos británico navegó aguas argentinas con bandera ilegal de Malvinas
Tras las denuncias realizadas en enero de 2025 por la provincia de Tierra del Fuego, el buque polar fue nuevamente detectado operando en la región. El patrón repetido sugiere una estrategia deliberada de consolidación de facto en el mar circundante a las islas, con soporte en puertos chilenos.
El RRS Sir David Attenborough, en el puerto de Punta Arenas, capital de la de XII Región de Magallanes, Chile
El escenario geopolítico en el Atlántico Sur sumó un nuevo capítulo de tensión este fin de semana tras detectarse el tránsito del RRS Sir David Attenborough, buque insignia de la investigación polar del Reino Unido, por aguas de jurisdicción argentina. La embarcación, operada por el British Antarctic Survey (BAS), realizó el trayecto desde Punta Arenas, Chile, con destino final a las Islas Malvinas, identificándose en los sistemas de seguimiento marítimo bajo el pabellón del gobierno colonial de las islas, una designación que Argentina considera ilegal y parte de la ocupación británica.
Este movimiento no es un hecho aislado, sino que evidencia una aceitada red logística que conecta puertos sudamericanos con el archipiélago malvinense, las Georgias del Sur y el territorio antártico. Según plataformas de monitoreo como Marine Traffic y Escenario Mundial, el buque habría navegado por el Estrecho de Magallanes o realizado una escala en Puerto Williams, Chile, situándose en zonas de jurisdicción compartida y aguas argentinas.
El uso de Punta Arenas como nodo central permite al Reino Unido sostener su presencia científica y política en la región sin depender de la logística argentina, consolidando un corredor anglo-chileno que desafía la autoridad de control marítimo nacional.
El debate por el "paso inocente" y el silencio oficial
La reiteración de estos cruces —ya denunciados previamente en enero de 2025 por el gobierno de Tierra del Fuego— reabre la controversia sobre si estos tránsitos califican como "paso inocente" según la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar. Bajo esta figura legal, un buque puede navegar por aguas territoriales ajenas siempre que sea una navegación ininterrumpida y no afecte la seguridad del Estado ribereño.
Sin embargo, especialistas y sectores provinciales critican que la utilización de insignias coloniales torna el tránsito en una provocación deliberada que busca naturalizar la ocupación británica. A pesar de la gravedad simbólica del hecho, la Cancillería argentina no ha emitido ningún pronunciamiento público ni ha convocado a representantes diplomáticos para exigir explicaciones. Esta falta de respuesta es leída por algunos expertos como una aceptación tácita que debilita el reclamo de soberanía.
Tecnología de vanguardia al servicio de la corona
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El RRS Sir David Attenborough es una pieza fundamental de la infraestructura polar británica, con una inversión de 200 millones de libras. Sus características técnicas lo convierten en una herramienta de proyección geopolítica de primer nivel:
Eslora: 129 metros.
Autonomía: Hasta 60 días o 19,000 millas náuticas.
Capacidad de hielo: Puede romper capas de hasta 1 metro de espesor.
Equipamiento: Tecnología de última generación para el despliegue de drones marítimos y aéreos, con capacidad para 30 tripulantes y 60 científicos.
La persistencia de estos movimientos bajo una bandera no reconocida subraya que la disputa por las Islas Malvinas no solo se libra en foros internacionales, sino también en el control cotidiano de las rutas marítimas estratégicas y el respeto a la integridad territorial de la República Argentina.