El triunfo de Marcelo Orrego y Fabián Martín hace exactamente siete días atrás de la publicación de esta nota movió los cimientos de la política sanjuanina. Los votantes pusieron punto final a 20 años ininterrumpidos de gobiernos peronistas -encarnados por los tres mandatos de José Luis Gioja y los dos de Sergio Uñac- y abrieron paso a una nueva etapa. San Juan cambió de hemisferio ideológico. Ahora, los vencedores de la inédita contienda electoral -en la que sólo se eligió la categoría de gobernador y vice- configurarán el Estado local de una forma, que según dijeron en incontables ocasiones, será diferente. Hay una fecha para el comienzo de las negociaciones sobre qué áreas permanecerán y cuáles serán reestructuradas para dar forma al esquema de gobierno.
El lunes 17 de julio es el día elegido para iniciar las negociaciones con los socios del ex Unidos por San Juan, ahora nuevamente Juntos por el Cambio. Hay nombres que sonaron con estridencia ni bien el binomio Orrego-Martín, del sublema Cambia San Juan, se impusieron a sus rivales internos -Marcelo Arancibia, Sergio Vallejos y Eduardo Cáceres- y a los adversarios del justicialismo: Gioja y Uñac, que obtuvieron el segundo y tercer puesto. En letras de molde se leyó al día siguiente que sería el ex ministro de Economía, Enrique Conti, el titular del Ministerio de Hacienda de la provincia. También, que el diputado departamental electo por Capital, Gustavo Fernández, iba a Producción. Y que el actuarista Rodolfo Colombo, ex ministro de Gobierno, pedía pista en el Gabinete.
No obstante, habrá que esperar hasta el 17 para saber -más o menos fehacientemente- cuáles serán las inclinaciones del Orrego gobernador. Este diario consultó a fuentes de jerarquía de los espacios que acompañaron al santaluceño hasta el Sillón de Sarmiento: Producción y Trabajo, Propuesta Republicana (Pro), la Unión Cívica Radical, Dignidad Ciudadana, Actuar, el GEN, la Coalición Cívica, el ala de Evolución Liberal, el bloquismo disidente. La respuesta fue -mutatis mutandis- que “no hubo comunicaciones al respecto”. Ni tampoco reconocieron acuerdos previos a los comicios. “Era como gastar la plata si todavía no ganábamos la lotería”, respondió un dirigente de peso. Además, admitieron que el gobernador electo tendrá preferencia por funcionarios cercanos, de confianza.
Es una costumbre de los líderes de Producción y Trabajo. El fundador del partido, el actual senador nacional Roberto Basualdo, se la heredó a Orrego, su mejor alumno y ahora presidente de la fuerza. Se notó en el armado de las listas con las precandidaturas a las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (Paso). Los primeros lugares fueron para sus alfiles. Lo mismo ocurrió en el caso de Hacienda. El primero en tomar contacto con la uñaquista Marisa López fue el secretario de Hacienda de Santa Lucía, Roberto Gutiérrez. Es un indicio. Quizás Conti sea el hombre del día después. Sobre todo porque ya tiene una visión crítica del Estado sanjuanino. “Yo creo que son muchos los ministerios que tiene San Juan, que actualmente tiene catorce, cuándo yo me fui dejamos cinco ministerios. Habrá que sentarse a conversar y achicarlo, si es que la decisión es que no se convierta en una bolsa de trabajo”, dijo en declaraciones radiales. Por ahora, el encargado es el funcionario santaluceño.
Sobre esa tendencia, los socios de Orrego opinaron, sottovoce, que no habrá primacía de sus alfiles. “Esto es un proceso, una cosa es manejar Santa Lucía, que es un municipio, y otra distinta es manejar la provincia, sobre todo cuando tenés una Cámara Diputados casi en contra y necesitas muñeca política. Marcelo va a necesitar cuadros políticos para la gestión”, graficó un referente de la Capital. Es cierto que las voluntades políticas hoy le son adversas al electo. Será cuestión de tiempo, recursos y conversaciones con el nuevo presidente del cuerpo, Fabián Martín, el combo que puede torcer el rumbo de una Legislatura que, a priori, continúa bajo el mando del uñaquismo y sus aliados. Por eso, desde la coalición que será oficialista desde el 10 de diciembre resaltaron la necesidad de actores políticos por encima de los cuadros técnicos.
Sin embargo, en un ejercicio contrafáctico, a partir de decisiones tomadas durante el armado electoral, cuando sí hubo primacía de Producción y Trabajo -como columna vertebral de Juntos por el Cambio-, es posible extrapolar algunos dirigentes y funcionarios del círculo íntimo de Orrego a cargos de jerarquía en la estructura del Estado. Un ejemplo, el operador y jefe de prensa del ex intendente, Marcelo Rivas. Ocupa el primer puesto en la comunicación y es parte de la mesa chica de las decisiones políticas. La Secretaría de Información Pública es un área donde puede desenvolverse, dijeron fuentes calificadas. También el director de la Juventud de Santa Lucía, Nicolás Janavel, puede tomar el timón de la Dirección Provincial de la Juventud.
El jefe de Gabinete de la Municipalidad de Santa Lucía, Emilio Achem, es la figura más destacada desde la consagración de Cambia San Juan. No sólo porque dirigió la campaña con una batuta, sino porque fue el encargado de anunciar el triunfo el domingo ante los medios de comunicación. Estuvo al frente de los cómputos y el escrutinio definitivo. El licenciado en Ciencia Política y profesor de la UNSJ es precandidato a senador nacional por la lista del jefe de Gobierno porteño Horacio Rodríguez Larreta. Tiene sus energías concentradas ahí. Pero las versiones indicaron que, de ser necesario, estrenará un puesto creado a medida: el jefe de Gabinete de ministros de la provincia. El brazo político de la gestión.
La ex candidata a intendente de Rivadavia, Luciana Cuk, que tuvo una digna performance electoral que le permitió ingresar un concejal al Concejo Deliberante, es otro nombre que está en la cabeza de Orrego. Ya sea como respaldo del ministro de Producción o de Desarrollo Humano. En el pasado estuvo encargada de los planes y proyectos, durante la primera gestión de Martín en Rivadavia. Luego se alejó y pasó a militar casi exclusivamente para Orrego. En la Secretaría de Deportes, de momento, tiene varias fichas el ex aspirante a intendente de la Capital, Eduardo Cerimedo, del palo autoconvocado, que logró ingresar un edil. En ese caso, sería un reconocimiento a alguien que no es del riñón. También el hockista Panchito Velazquez.
Son muchos los nombres. Aunque no tanto como los puestos del organigrama político del Estado. Son cerca de 300 cargos para funcionarios, no se sabe exactamente la cifra. Se estima que los tres candidatos a la Gobernación que compartieron lema tengan su reconocimiento. Arancibia volvió a su estudio jurídico, aprovechará la feria judicial para ponerse al día con los papeles y casos. Vallejos, que logró -o se anotó el poroto- la inhabilitación de Uñac por la acción declarativa de certeza ante la Corte Suprema de Justicia, quedó fuera de las listas para las Paso y está enfocado en su empresa textil. Eduardo Cáceres, en tanto, permanece en silencio, al menos públicamente. Habrá que esperar al 17. Por ahora, un ala de Producción y Trabajo está en descanso. Los principales dirigentes respondieron a este diario que “se toman unos días” antes de la catarata de encarar las prioridades y la reorganización estatal.