Arrancó en San Juan uno de los paros docentes universitarios más largos de la historia
La medida de fuerza de ADICUS se extenderá por una semana completa e incluye a los colegios preuniversitarios. El gremio denuncia una pérdida salarial del 50% y advierte sobre el riesgo de perder el capital humano de la educación pública. Hay reclamo de algunos padres.
"Es una medida fuerte que no se recuerda en los últimos tiempos, por lo menos una medida de este calibre, algo que viene demandando la docencia", afirmó la secretaria gremial de ADICUS, Edith Liquitay, al describir el inicio del plan de lucha en San Juan este lunes 16 de marzo. Esta decisión surge tras una consulta digital y una asamblea presencial donde los docentes locales definieron un mandato que luego fue ratificado en el Congreso extraordinario de la Conadu Histórica.
La sindicalista fundamentó, en diálogo con Canal 13 San Juan, la urgencia del reclamo señalando que se encuentran con "docentes precarizados en la situación en la que estamos con una pérdida del 50% de nuestro salario, estamos cobrando la mitad de nuestro salario lo que deberíamos cobrar y además tenemos más de un 30% de la pérdida del poder adquisitivo". Según afirmó, este escenario pone en jaque la excelencia académica ya que "es muy difícil poder sostener el plantel docente con el nivel de formación y de exigencia que requieren la Universidad Nacional de San Juan".
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La preocupación gremial también se centra en el desmantelamiento institucional provocado por la crisis presupuestaria. Sobre este punto, la representante de ADICUS advirtió que "muchos docentes licencian sus horas o abandonan la universidad, bajan su dedicación y esa pérdida de capital humano es realmente muy difícil de recuperar". En este sentido, remarcó que el objetivo de la lucha es garantizar la continuidad educativa puesto que "queremos seguir en clase y queremos que los chicos terminen su cursado, por eso los llamamos a la unidad" en la defensa del presupuesto universitario.
Respecto a la modalidad de la protesta, el plan de lucha contempla una estructura de cinco semanas de acción que se inaugura este lunes 16 de marzo con una semana completa de paro total de actividades hasta el sábado 21. La medida tiene un alcance nacional y afecta a todo el sistema de universidades públicas, incluyendo de manera efectiva a los colegios preuniversitarios que dependen de la UNSJ y que este lunes tienen el inicio del ciclo lectivo. De hecho, los alumnos fueron citados para el acto institucional pero en la mayoría de los casos no tendrán clases efectivas. Esta situación genera confusión en los padres y estudiantes que deben estar atentos en averiguar qué profesores adhieren a la medida de fuerza.
Tras esta primera etapa de cese de tareas, el gremio tiene previsto continuar con jornadas de visibilización y clases públicas durante las semanas siguientes, para retomar una nueva huelga total en el mes de abril en caso de no obtener respuestas satisfactorias por parte del gobierno nacional.
Reclamo de padres
En el marco de esta medida de fuerza, un grupo de padres de los institutos preuniversitarios de la UNSJ presentó un reclamo formal ante el rector Tadeo Berenguer, motivado por la profunda preocupación ante la posible pérdida de la continuidad pedagógica.
Los padres que reclaman son de la Escuela Industrial, la Escuela de Comercio y el Colegio Central y recordaron con alarma que durante el ciclo lectivo 2025 se perdieron más de 30 días de clases, lo que afectó severamente el desarrollo educativo de los estudiantes. Asimismo, denunciaron irregularidades durante las jornadas de huelga, señalando casos en los que se registra la asistencia docente pero no se dictan las clases, provocando confusión y traslados innecesarios para alumnos que deben viajar desde distintos departamentos de la provincia.
En su presentación, las familias exigen que se informe en un plazo de 48 horas un plan de acción para asegurar la prestación mínima del servicio, basándose en la normativa que define a la educación como una actividad esencial. Este marco legal obliga a las autoridades a garantizar al menos el 75% del funcionamiento del servicio educativo mediante la reorganización del personal y la implementación de mecanismos que eviten la interrupción total de las actividades. Finalmente, los tutores reclamaron un cronograma claro para la recuperación de contenidos y días perdidos, advirtiendo que, de no obtener respuestas, avanzarán con una acción de amparo colectivo para resguardar el derecho a la educación de los menores.