Pablo Farías fue reelecto al frente de la Cámara de Diputados de la provincia de Santa Fe, y los legisladores fueron realizando los discursos de rigor. La perlita la puso con su beboteo Amalia Granata, la diputada votada por más de 150.000 santafesinos como su representante, que llegó impulsada por los sectores pro-vida, anti derechos y evangélicos.
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Amalia Granata llegó a la Cámara de Diputados con el pañuelo celeste.
Su vida estuvo marcada por los escándalos sumamente amplificados por el periodismo de chimentos. La ex vedette, modelo y mediática se hizo célebre por un affaire con el cantante inglés Robbie Williams durante su gira por Argentina en 2003 (que el británico negó siempre, pero que los medios argentinos instalaron más allá de la categoría de leyenda urbana).
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Además fue esposa del Ogro Fabbiani, un futbolista con mucho más talento que conducta, con el que tuvo una hija. La relación terminó envuelta en denuncias sobre violencia y abandono.
Actualmente está en pareja con el empresario Leonardo Squarzon, padre de su segundo hijo. Su CV tiene anotadas participaciones en Gran Hermano, y en algunos paneles de programas de televisión.
En la sesión en cuestión, saludó la predisposición de Farías de responderle siempre los mensajes.
"Algo que tengo que destacar es que cada vez que una le manda un mensaje a Pablo...no sé si está en línea todo el día, pero al instante te contesta el teléfono...", reveló. Inmediatamente, una colega suya le dijo desde atrás: “A mí no me contesta”. El pleno del parlamento de la Invencible comenzó a reír, y Granata se tentó. Luego, tras pedirle disculpas a Farías por “incendiarlo”, disparó, en tono sensual, con marcado beboteo: “La que puede, puede, y la que no sigue esperando en línea, chicos". "Algo que tengo que destacar es que cada vez que una le manda un mensaje a Pablo...no sé si está en línea todo el día, pero al instante te contesta el teléfono...", reveló. Inmediatamente, una colega suya le dijo desde atrás: “A mí no me contesta”. El pleno del parlamento de la Invencible comenzó a reír, y Granata se tentó. Luego, tras pedirle disculpas a Farías por “incendiarlo”, disparó, en tono sensual, con marcado beboteo: “La que puede, puede, y la que no sigue esperando en línea, chicos".
El episodio se volvió viral en redes sociales, donde internautas de todo el país, no sólo los comprovincianos de Amalia Granata, no fueron muy amables con la diputada especialmente en twitter.
https://twitter.com/_LaMaximoK/status/1517582487337070592
https://twitter.com/LeoSolazzi/status/1517574808455757825
https://twitter.com/GarciaRudag/status/1517506495629332481
https://twitter.com/nicologico/status/1517561237260824576