Sergio Massa agarró, como él mismo dijo y ratificó Cristina Kirchner, “una papa caliente” al hacerse cargo del ministerio de Economía.
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SUSCRIBITESergio Massa agarró, como él mismo dijo y ratificó Cristina Kirchner, “una papa caliente” al hacerse cargo del ministerio de Economía.
Nadie niega ese punto, ya que el proceso inflacionario en la Argentina ya estaba desatado. Pero el tigrense, envalentonado en su nuevo superministerio, había señalado que para abril de este año, el guarismo “empezará con 3”.
Pero el 3% no sólo que no llegó nunca, sino que la inflación trepó a números que no se vieron en tres décadas.
Y es la inflación lo que, según este relevamiento de la Universidad de San Andrés, reemplaza a clásicos como la seguridad o el empleo, en el cénit de las preocupaciones de los argentinos.
Según el trabajo, la preocupación por la inflación termina con la “grieta”. Lo es para los votantes de Juntos por el Cambio y para los que optarán por Unión por al Patria.
La alarma por la suba incesante de precios asusta al 55% de los encuestados, dejando lejos a los que están más preocupados por la seguridad, que suman un 38%.
Para quienes voten a Juntos el Cambio, tras la inflación el principal problema es la corrupción (53%), seguida por la delincuencia, robos e inseguridad (47%).
Entre quienes irán a las urnas a votar al oficialismo, consideran como el principal problema a la corrupción sólo el 15%.
Pero en la inflación, como dijimos, hay “unidad nacional”: es el principal flagelo para todos.
Y Sergio Massa depende de, sino puede bajarla, controlarla y alinearla con salarios, si quiere tener chances en diciembre de suceder a Alberto Fernández.
