ELECCIONES 2019

Cuerpo a cuerpo en San Juan: la lista de Cambiemos que es usina de discordias

Es la de diputados proporcionales. Orrego se reservó entre 3 y 4 lugares y levantó un tembladeral entre los socios. Los juegos de matemáticas y angustias. Por Sebastián Saharrea.
lunes, 14 de enero de 2019 · 22:33

Nadie sabe en el rebautizado espacio de Cambiemos en San Juan cómo terminará el que es seguramente el capítulo más convulsionado del armado de candidaturas para la elección del 2 de julio: la lista de diputados proporcionales.

Se ha despertado una pulseada de nombres y de partidos por entrar en los cargos expectantes, y a la vez se ensayan cálculos variados para establecer cuántos serán justamente esos cargos con posibilidades, que dependen del resultado electoral.

Lo primero que aparece es que se presentan demasiados nombres y partidos pugnando por esos espacios: a simple vista, no alcanzan para colmar las expectativas declaradas de cada uno, pero los partidos de Cambiemos (el PRO, la UCR, Producción y Trabajo, Actuar, el bloquismo disidente, por citar a los que ya tienen bancas y buscan renovarlas) ya cerraron su inclusión en el frente y prescindieron de esa manera de una herramienta de negociación, como es irse solos.

Y eso que no figura en la grilla Dignidad Ciudadana, el partido que integró el frente en el 2015 y por ese motivo tenía la banca del diputado Fernando Moya. Hace 4 años ocupó el puesto 2 en la lista, entró con comodidad. Ahora quisieron renovarlo en el mismo frente Cambiemos, incluso habían acordado en Capital con Colombo para ir como diputado departamental, pero la negativa de Orrego y Basualdo a ofrecerle el mismo espacio truncó su participación en la sociedad.

Una vez que aceptó la invitación a ser el máximo candidato, Marcelo Orrego se puso ahora al mando de la lapicera que conformará esa lista crucial en el armado político. Natural que lo haga, ya que juega su principal capital que es su imagen y requiere en consecuencia los mejores lugares para su gente.

El asunto es que se reservó al menos los tres primeros lugares de la lista, aunque hay posibilidades de también el cuarto nombre sea para alguien del candidato a gobernador. Esa exigencia que hará valer es lo que ha alterado el esquema en la sociedad Cambiemos porque quedan pocos lugares expectantes para consolar muchas aspiraciones.

¿Y cuántos son esos lugares expectantes? Ahí operan razones de antecedentes y de optimismo-pesimismo electoral que cada uno pueda aplicar. Si fuera a contar por el último antecedentes, el frente Cambiemos sacó el 30% de los votos con Roberto Basualdo como postulante a gobernador y obtuvo 5 escaños (cerca del sexto), repartidos entre Producción y Trabajo (Laciar), Dignidad Ciudadana (Moya), Bloquismo (Aguilar), Actuar (Usin) y UCR (Eduardo Castro).

Pero la formación 2019 de Cambiemos con Orrego a la cabeza argumenta que aquellas fueron elecciones en que fueron separados y ahora suman al PRO, que fue en otra lista aquella vez y sacó el 12%. Con lo que la cuenta les da 42% y las bancas que alcanzaría con ese resultado son al menos 7.

Lo que pasa es que hay que ser optimista para convalidar el posible resultado y aceptar un lugar entre el 5 y el 7. Y si ahora ocurre como en el 2015, que obtuvieron solo 5 proporcionales, hay un problema mayúsculo con esos 3 y 4 que se reservó Orrego para su gente.

Hasta con el ingreso de 7 podría haber fricciones. Detrás de los 3-4 de Orrego aparece la aspiración de renovar del actuarista Gustavo Usín. Detrás de él surge el PRO, que todo indica que estaría reservado para Enzo Cornejo, operador de Eduardo Cáceres. Detrás la UCR y recién atrás el bloquismo con Aguilar, que también tiene ganas de repetir.

A todos ellos, el nuevo orientador de las filas de Cambiemos, el candidato a gobernador Marcelo Orrego, les ha dicho que confíen en que con él a la cabeza harán una buena elección y podrán ingresar todos. El asunto es que las matemáticas son muy estrictas con esa idea, y todos quieren asegurarse un puesto lo más arriba posible para quedar a salvo de un eventual mal resultado.

Con esta novedad de la cuota reservada para Orrego, habrá una feroz pelea por el primer espacio siguiente, que puede ser el 4 o 5, con fuertes chances de entrar. Se lo disputan Usín y Cornejo, hasta es factible que entren los 2. Pero de allí para abajo, la única garantía es un buen resultado. En cuarteles de la UCR, dijeron que tienen la palabra de Orrego de que entrará Castro en el puesto 3 o 4, cosa que no se está verificando por lo que dicen el resto de las fuentes del espacio.

En algunos casos, la revancha se la podrán tomar en los departamentos. Tomemos el caso testigo de Capital como ejemplo: en Actuar aseguran que si no consiguen un cargo expectante para el partido en la proporcional para renovar su banca de Diputados, no abrirán la lista de concejales en Capital, donde Colombo es candidato a intendente. Es decir de si hay al menos 5 ediles de 12 que pueden entrar, al menos 4 de ellos serían de Actuar.

Claro que es una atribución que sólo se pueden tomar los actuaristas, porque ni el PRO, ni la UCR ni el bloquismo tienen candidatos con posibilidades en los departamentos.

Hasta el 30 de enero hay tiempo, seguramente la de proporcionales de Cambiemos terminará definiéndose sobre el disco de sentencia y en medio de gran ansiedad en todos sus integrantes.

 

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