ELECCIONES 2019

Apostillas del portazo de Dignidad Ciudadana

Después de la alianza en 2015 y 2017 vino la ruptura en 2019. Hubo hechos concretos que los hicieron sentir poco queridos.
domingo, 13 de enero de 2019 · 11:30

Por Daniel Tejada

Canal 13 San Juan

Con la primera posta electoral cumplida, la inscripción de alianzas entre partidos políticos, quedó sellada la decisión. Dignidad Ciudadana quedó en soledad, tras un ruidoso portazo al ex Frente Cambiemos, hoy rebautizado Frente Con Vos, sin poder acordar tampoco con el Frente San Juan Primero, de Martín Turcumán, para hermanarse con esa otra porción de la oposición. Hubo hechos concretos que pasaron tras bambalinas.

Detrás del eufemismo gastado de “no nos sentimos contenidos”, pasaron cosas. Con rigurosa reserva de fuente, esas apostillas internas fueron reveladas por un importante referente del espacio. En lo macro, el cuestionamiento de Dignidad Ciudadana es hacia la ausencia de una mesa de construcción. No funcionó en lo político desde que Cambiemos es gobierno a nivel nacional. Mucho menos se activó en lo electoral de cara a 2019. O al menos, ellos no fueron convidados.

Sí existió “algún llamado” de Rodolfo Colombo hacia Alberto “Lito” Sánchez, con intenciones de ir conciliando posturas e intereses en Capital. El gerente de ANSES es el elegido de Roberto Basualdo y del PRO de Eduardo Cáceres para medirse frente a Franco Aranda, ante lo cual, Dignidad Ciudadana lanzó a su histórico referente como alternativa interna. Conscientes de su gravitación en el distrito citadino, jugaron a marcar terreno. Ahí los tuvieron en cuenta.

Pero faltó el capítulo provincial. Solo después de que Dignidad Ciudadana sorprendió lanzando su propio precandidato a gobernador, el ex vicepresidente de la Unión Industrial de San Juan, Gustavo Fernández, ocurrieron los primeros contactos para consultarlos sobre ese armado grande, no estrictamente encerrado en el municipio.

En la conversación, el partido puso una condición: “pedimos conservar los espacios en el Concejo de Capital y en la Legislatura”, reconoció la fuente. Traducido: garantía de renovación para la banca de Ricardo Marún y la de Fernando Moya, respectivamente. Sin embargo, no hubo lugar para eso. Particularmente se volvió mucho más difícil que en 2015 mantener el segundo escaño en la lista de proporcionales. Claro que en aquella oportunidad, la alianza era más pequeña y luego se amplió.

En Capital el diálogo con Colombo estaba un poco más aceitado. La banca en el Concejo Deliberante parecía algo acordado desde el arranque, en buena medida por el reconocimiento de que Dignidad Ciudadana tiene su fortaleza en ese distrito. La banca de Moya en cambio se diluyó sin posibilidades de repetir.

“Sentimos que nos dejaron ir”, reflexionó un alto dirigente. Se quejó –como se quejan todos hacia adentro del partido- de la falta de diálogo para manejarse como oposición en la provincia y como oficialismo en la Nación. La otra realidad es que Marcelo Orrego, como nuevo líder del frente desde que se convirtió en precandidato a gobernador, no ha tenido ningún contacto con nadie de Dignidad. Nunca una reunión. Ni una llamada. Ni un mensaje de Whatsapp.

Los interlocutores fueron el intendente de Rivadavia, Fabián Martín, con Gustavo Fernández, y el propio Roberto Basualdo con “Lito” Sánchez. Pero hasta ahí nomás. La gota que colmó el vaso fue que Dignidad Ciudadana no recibió invitación para la inauguración del búnker del Frente Con Vos sobre avenida Ignacio de la Roza, virtual acto de lanzamiento de campaña de Orrego. Lo vieron por TV. Hoy, con los hechos consumados, reflexionan en voz alta: “Marcelo siempre estuvo esquivo”.

Fueron incubando un sentimiento de abandono o ninguneo. Interpretaron que se habían convertido en una incomodidad interna. Hicieron gala de su denominación, apelaron a la dignidad y se marcharon. Un par de semanas después facturan que su partido nunca reclamó un solo cargo del centenar que repartieron en la provincia, en la estructura del gobierno nacional.

Sea por modales o por estrategia, poco de esto había trascendido hasta que se consumó la ruptura. Tomó por sorpresa a propios y extraños. Esto fue así a punto tal que los armadores del Frente San Juan Primero, hoy reconocen: “no la vimos venir”. Si hubiese existido algún indicio previo, hubieran comenzado antes las conversaciones. De hecho, así fue con Cruzada Renovadora.

El partido conducido por Nancy y Alfredo Avelín lleva tiempo dialogando con uno de los gestores de ADN, el ex diputado José Peluc. Su salida de Cambiemos y su pase a San Juan Primero era voto cantado. No obstante la sorpresa que provocó la partida de Dignidad Ciudadana de Cambiemos, se activaron los teléfonos y hubo febriles conversaciones para sumarlos a este otro polo de oposición.

Sin embargo, Dignidad puso tres condiciones de las cuales una, al menos, resultó inviable. A saber: pidieron el primer lugar en la lista de diputados proporcionales (el que quieren todos), exclusividad de lista completa en Capital y que se fuera el Partido Socialista.

Con respecto a la proporcional, el precandidato a gobernador Turcumán podía considerarlo. Al fin y al cabo, cuando fue candidato por el PRO en 2015 llevó a Moya en segundo término. Ya se conocen y tienen buena onda. Con respecto al municipio de Capital, la contrapropuesta de ADN fue abrir la interna. Y podía prosperar esa alternativa, con la confianza que se tiene Dignidad Ciudadana de vencer.

El obstáculo insalvable fue la alianza con el Partido Socialista. Los principales referentes de Dignidad Ciudadana, un partido anclado en la Doctrina Social de la Iglesia, entienden que es incompatible desde todo punto de vista un acuerdo electoral con la izquierda. Turcumán ya tenía un compromiso con este otro sector, que venía desde 2017, y prefirió respetar esa palabra empeñada.

Fue así como Dignidad Ciudadana quedó en soledad para competir con candidatos propios en todas las categorías. Tendrá que presentar listas el próximo 30 de enero para la PASO, obtener el 1,5% del padrón y calificará para la general del 2 de junio. Así de sencillo. Tendrá implicancias políticas particularmente en Capital, donde ese voto que pudo haberse sumado recíprocamente

con el de Colombo, ahora será dividido. Habrán respirado aliviados Aranda y su equipo de colaboradores. Es claramente un factor que jugará en su favor.

De todas maneras, la ruptura de Dignidad Ciudadana con Cambiemos es a los efectos del primer semestre y lo estrictamente provincial. Todavía no cerraron la puerta a un reencuentro para las elecciones legislativas nacionales que vendrán en agosto, las primarias, y en octubre, las generales. Incluso no descartan sumarse a la campaña presidencial por la reelección de Mauricio Macri, en especial si el adversario vuelve a ser Cristina Fernández de Kirchner. “No hemos quemado ni roto los puentes”, definió un dirigente.

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