Ya está la criatura en pleno parto, ahora habrá que buscarle un nombre.
Para continuar, suscribite a Tiempo de San Juan. Si ya sos un usuario suscripto, iniciá sesión.
SUSCRIBITEYa está la criatura en pleno parto, ahora habrá que buscarle un nombre.
Quien viene siendo alumbrado no es un niño sino una fórmula, aunque hace falta trabajo de parto como en el nacimiento más pintado. Todavía no nace, pero viene bien encaminado. Ahora deberán bautizarlo, y en ese trámite podrá haber algún que otro roce menor, como cada vez que una mamá y un papá tienen que ponerle nombre a la criatura.
No será sólo de creativos publicitarios el trabajo de definir la identidad del nuevo frente oficialista a nivel nacional y opositor a nivel provincial, al que definiremos sencillamente el macrismo local por economía de palabras y mejor comprensión.
Las últimas definiciones en el intestino de este nucleamiento han sido elocuentes y terminantes en señalar el camino de la fórmula de Basualdo y Cáceres por encima de cualquier otra expectativa de dirigentes con jinetas y aspiraciones lógicas.
No es lo central, tampoco un paso menor esto de atravesar sin magullones el trámite interno. No lo principal, que seguramente fue y seguirá siendo hacer un papel decoroso en la general de octubre sacando la cara por la administración que conduce Macri en estas elecciones de medio término. Para hacerlo con mayores chances, nada mejor que atravesar las turbulencias de la definición de la fórmula sin cicatrices visibles. En especial, si del otro lado (el oficialismo provincial) se escuchan los tambores.
Y así fue que el ordenamiento provino desde la reglamentación. La decisión de no permitir más de una fórmula por partido y que ninguno –ni Basualdo, ni Cáceres, ni nadie- pudiera patrocinar fórmulas colectoras por el costado obró la consecuencia de atenuar aspiraciones y quejas de gente que con justicia podría haber aspirado a competir con chances. Por lo menos hasta ahora.
No será seguramente la fórmula Basualdo-Cáceres la única, sí será la ideal. La que mejor le cierra a los operadores que definen el ajedrez electoral en las provincias desde la Rosada. No estarán solos porque esta ingeniería lo que busca es despejarle el terreno a los dos hombres de mayor relieve para el presidente Macri en San Juan, pero no dejarlos desprovistos de una herramienta como una Paso contra alguien enfrente. Herramienta de probada eficacia para ellos aquí mismo.
Habrá posiblemente otras fórmulas, tal vez alguna proveniente del radicalismo. Donde su presidente, Eduardo Castro, ya adelantó que buscará presentar una alternativa e incluso coquetea con la cruzadista Nancy Avelín para que lo acompañe. El radicalismo local puede ser la principal fuente de inconformismo con la decisión en los próximos días: sostienen sus dirigentes que Basualdo les había prometido otra cosa, esperan de mínima que les permitan intercalar candidatos en la lista final con ganadores y perdedores de las Paso (les da la alternativa de ocupar el segundo casillero, aunque se pierda en primera instancia) y postergaron la fecha de su convención para dar mayor resonancia a su eventual queja.
Se menciona incluso otra de Dignidad Ciudadana con Alberto Sánchez al frente, al menos el partido ya confirmó en Canal 13 San Juan que presentará candidatos propios. Hasta Enrique Conti, del bloquismo disidente, alzó la voz pidiendo internas y las podrá dar. Pero nadie podrá hacerlo de la mano de Basualdo sólo o de Cáceres sólo, que fue lo que llevaba a varios a soñar con mayores chances.
Tal vez haya sido eso una divisoria de aguas para, por ejemplo, Rodolfo Colombo. Un candidato potencial que amagó con presentarse, que ya supo lo que es salir airoso de ese lance, pero que puede haber comprendido que pasar en ésta le puede significar un buen envión para en 2019 cuando insista por lo que siempre soñó: la Capital.
Basualdo y Cáceres se ganaron la confianza de Buenos Aires. El primero como articulador en el Senado, terreno árido para el macrismo aún hoy. También como referente en sectores empresarios con los que el macrismo juega de memoria, pero necesita dirigentes como el sanjuanino que motoricen proyectos: la ley pymes, abrazada por los pequeños y medianos comerciantes de la Came, es un ejemplo de eso.
Le nace además naturalmente su alineación al modelo de Macri, lo defiende con naturalidad. Y además dispone de una amplia red generosamente desplegada en la provincia, con varios intendentes fuertes y con futuro como el santaluceño Marcelo Orrego o el rivadaviense Fabián Martín.
De Cáceres no hace falta abundar en detalles. Es uno de los legisladores nacionales que defiende con más pasión la camiseta macrista, aún en estudios de televisión porteña en los que le toca fajarse contra varios peso pesados de la oposición. Ahí va él a defender los trapos, misión que le fue adjudicada al quedar en el equipo de "los ángeles”, como se autodenominan entre el grupo que desempeña esa función.
Demás está aclarar que no figura en el ánimo de nadie en el ambiente macrista de rango nacional prescindir de un dirigente como Cáceres, tanto por lo que hace en Buenos Aires como por lo que puede ordenar la interna en San Juan. El PRO lo valora de esa manera, con hechos concretos como el desembarco de toda la conducción nacional.
Se configura así la fórmula ideal a los ojos de la Rosada, casualmente integrada por dos legisladores que van por su reelección a pesar de haber asumido con dos años de diferencia (Roberto en 2011 y Cáceres en 2013).
Tendrán competencia, seguro. Pero los apretujones parecen estar en las compañías que llevarán en la lista oficial. Ocurre que si la fórmula queda firme en Basualdo-Cáceres, los dos casilleros inferiores en las listas deberán ser ocupadas por mujeres. Y ahí es donde aparecen varias aspiraciones.
Las más encumbradas son cuatro y de allí saldrán los nombres para los dos lugares. Hay dos mujeres del Pro muy activas en la conducción local: Gimena Martinazzo, dirigente y directora de Desarrollo Social de la Nación; y Viviana López, delegada de la Gerencia de Empleo y es además una gran esgrimista a la hora del debate. Completan la nómina Susana Laciar, diputada provincial y jefa de bancada del basualdismo además de mujer de confianza del senador; y Marianela López, dirigente cercana a Actuar que ya fue candidata y mostró solidez en el mano a mano.
Entre ellas saldrán las dos acompañantes de la fórmula que saldrá a la cancha con mayores chances en la Paso de agosto para buscar el pasaporte a octubre. Una fórmula que además de los requisitos citados debió encuadrar en otro standard bajado desde la Rosada: preservar la relación buena que mantienen con algunos gobernadores del PJ, tal y como se dispone con Sergio Uñac. Lo contó durante la semana el diario La Nación, que a pesar de identificar a Basualdo como peronista y a concluir que compartirá listas con el PJ, refiere a ese espíritu de preservación
El resto será, como está dicho al principio, bautizar a la criatura. Seguramente deberá tener el nombre de quienes lo alumbraron, Cambiemos por un lado y el polo basualdista llamado Compromiso por San Juan por el otro. "Cambiemos con compromiso”, "compromiso con el cambio”, seguirán los ensayos para encontrar la fórmula adecuada. La otra, la de los nombres, ya va tomando color.

video