análisis

El nuevo tablero

Contundente triunfo de Sergio Uñac, con presidente no definido. ¿Y si es Macri? No dramatizar. El futuro, pendiente del nuevo escenario. El equipo propio, el rol de Gioja y una gestión que ya empezó sin esperar el bastón de mando. Por Sebastián Saharrea
sábado, 31 de octubre de 2015 · 09:11
Y finalmente como lo señalaban todos los pronósticos, Sergio Uñac cambió la conjugación verbal del potencial al futuro perfecto: ya no más ningún haría para el caso de resultar electo, sino el más contundente hará.
Ya es gobernador electo, lo ordenaron las urnas en el mismo tono que insinuaban las predicciones, uno de sus pocos aciertos. Voto más, voto menos, los valores rondaron la expectativa previa, colmada con éxito ya con el solo hecho de pasar ese potencial a certeza y atravesar el umbral de que cualquier imprevisto frustrara lo que venía de anuncio cantado.
Ya está. Sergio alcanzó su sueño, lo convirtió en realidad. Confirmó en ese tránsito que todo lo bueno que se hablaba de él consiguió plasmarlo en un hecho político contundente, con más de la mitad de la gente extendiéndole la generosidad de su confianza. También, que muchos de los potenciómetros a su alrededor marcaron cifras esperadas, pero que la realidad le tenía reservadoun puñado de pequeñas sorpresas con las que deberá convivir en su flamante mandato.
El 11 de diciembre, cuando pase la emoción de un traspaso con el que soñó, nada menos que José Luis Gioja colocándole la banda, quedará de frente a un tablero político con pinceladas de lo que se esperaba, pero también con toques novedosos. Repasemos:
-La gobernabilidad. Principal ocupación de todo aquel que toma un timón, en el caso de Sergio resuelto desde ya en la interpretación del resultado. Mucho de su empuje y su frescura hubo en el contundente respaldo cosechado el domingo, un día que por otro lado no fue nada fácil para ningún intérprete del oficialismo a nivel nacional (que lo diga Fellner, o Urrubarri).
Tendrá enfrente un mapa político diversificado, con seis intendentes opositores y otros tantos diputados departamentales, que harán la suma de 13 bancas en manos de la oposición de 36 totales. Un tercio casi, uno menos en realidad, nada que complique el trámite de las leyes y mucho menos con la mano hábil del gobernador electo en la Legislatura, donde deja un influjo notable y una fuerte afinidad con varios diputados opositores que llegan. También, con la contribución de Marcelo Lima en la Legislatura, terreno que también conoce desde la primera gestión de Gioja.
Números que, por otra parte, nunca son definitivos: se abre enseguida el libro de pases, como ocurrió en ocasiones anteriores con legisladores provenientes del basualdismo que terminaron en las playas oficialistas.
Lo primero que hizo Sergio Uñac a minutos de conocer el resultado fue convocar a los referentes opositores. Acto reflejo valorable como marca de estilo por un lado y como imperativo de la hora por el otro. Y que calza justo con la diversidad que se abre enfrente, con la que tendrá que convivir. Buen gesto entonces, que marca un rumbo.
-El equipo, en preparación. Como un DT a punto de designar la formación, supóngase Martino o el Huevo Hourcade, Sergio Uñac diseña su gabinete por estas horas: es lo que le consume la mayor parte del tiempo y de su anuncio surgirán las primeras pistas concretas sobre el rumbo.
Hay un par de cosas que ya sabe. La primera, lo natural: que utilizará el combo razonable de gente con capacidad, confianza y lealtad, como dijo en Paren las Rotativas (Telesol, viernes a las 22.30) en el tramo final del comicio. Tres condiciones excluyentes para todo aquel que presente aspiraciones para figurar entre los que salen a la cancha. Lo segundo es que no tendrá ninguna intervención ni condicionamiento externo para hacerlo, más allá de algún consejo de los que lo quieren bien, por caso el propio José Luis Gioja. No más que eso, resulta evidente.
Lo demostraron los primeros nombres lanzados por el propio gobernador electo. Roberto Gattoni, secretario administrativo suyo en la Cámara de Diputados y no sólo eso sino también brazo derecho suyo en la intendencia de Pocito y hasta de su padre Joaquín. Sin destino cierto aún, se descarta que será en los puestos de mayor relevancia.
Emilio Baistrocchi es otro colaborador suyo en Diputados que ascenderá a la órbita provincial. En su caso, más joven y por lo tanto de menor recorrido, pero con el componente de confianza y capacidad que tranquiliza al jefe. Y Julio César Ortiz Andino, un nombre central: joven pero de experiencia, un hombre que no necesita ser anunciado en los despachos nacionales y que ocupará seguramente a cartera de Infraestructura en lugar de José Strada. Aunque no se haya oficializado el destino, queda claro que será una pieza clave en el armado de la próxima gestión por su conocimiento del terreno en tema de obras.
Quedan también otros nombres que mezclan los tres componentes que no han sido anunciados aún, pero se descarta que estarán: Decenas, por caso Andrés Díaz Cano, el único funcionario de jerarquía en el actual equipo de Gioja que reporta en las filas de Sergio Uñac y que será pieza clave en casilleros político y productivo. Mención especial para su hermano Rubén, pieza clave en la Legislatura, también en el consejo útil y fraternal, desinteresado.  Son cientos los funcionarios que deberá designar el nuevo gobernador, decidir continuidades o cambios, calmar expectativas. Él mismo explicó lo que puede ocurrir: "Habrá cambios, pero hay lugar para todos”. Traducido: los que están serán considerados, aunque sea en otro lado. Y otra pista: "Soy un hombre previsible”.
-El presidente, condimento extra. Nada menor será para Sergio la revelación del 22 de noviembre sobre quién será el presidente de la Nación. Definirá una larga lista de acciones, para empezar el perfil político de su gestión: no será lo mismo coincidir con un mandatario del mismo palo y muy buena sintonía política como Daniel Scioli, que hacerlo con un presidente ajeno al ámbito partidario propio como Mauricio Macri. Aunque se trate de gente responsable en éste último caso, no será lo mismo.
Si se concreta la llegada del hombre del PRO, sería un elemento novedoso en la hoja de ruta. José Luis Gioja tuvo la estrella permanente de Néstor Kirchner primero y de Cristina después escoltando su entusiasmo, y esa simbiosis fue la que se tradujo en una gestión exitosamente valorada hasta el día de hoy por los sanjuaninos. Un triunfo de Macri devuelve a San Juan al esquema de gobernador de un palo y presidente de otro. Que tiene antecedentes no demasiado provechosos (el último es el Wbaldino Acosta-Eduardo Duhalde), aunque es cierto que los tiempos de aquellas pasiones cruzadas parecen haber cambiado. Se verá.
Como acto reflejo de esa posibilidad, un condimento extra. Un eventual fortalecimiento del PRO local de la mano de Macri presidente y sus efectos secundarios en el protagonismo de esa dirigencia sanjuanina amarilla en lo que tenga que ver con acciones del eventual presidente Mauricio en el territorio sanjuanino. Se vio de arranque con el anuncio de Martín Turcumán, ex candidato a gobernador del PRO, señalando que si gana Macri el túnel por Agua Negra está asegurado. Un modo de marcar que el trámite tendrá nuevos protagonistas.
Como con la carretela, al andar se acomodan los melones. El mejor condimento es el citado llamado al diálogo y al entendimiento ya ensayado por Uñac, y también por el gesto aperturista de Macri que deberá trasladar de la campaña al terreno de los hechos.
Hubo ya señales de madurez. Del PRO, la señal de que su acción será constructiva aún si el que está enfrente es un gobernador del FpV (como en realidad lo será la mayoría, ya electos). De Sergio Uñac, una frase valiosa esta semana en 13 de Miércoles (miércoles a las 22 por Canal 13): "Va a ganar Scioli, pero si no, no hay que dramatizar”.
-El futuro de Gioja. También del ballotaje presidencial dependerá el grado de contribución que podrá generar la presencia del actual mandatario sanjuanino en Buenos Aires, donde conquistó una banca como diputado nacional. Tenía razón Gioja cuando se resistió a aparecer en el menú de nombres pronunciados por Scioli para su equipo antes de la elección, bajo precepto de no almorzarse la cena. Porque en caso de que gane Scioli, Gioja tendrá reservado un espacio decisivo a nivel nacional como funcionario o legislador gravitante. Y esa influencia positiva siempre es factible de capitalizarla en la provincia gobernada por Uñac. Pero para eso hay que ganar.
Ahora que eso aparece condicionado, lo que surge probable es que a Gioja se le agote la tranquilidad buscada aún antes de conseguirla: es posible creer que no se quedará quieto si se consuma la llegada de Macri, por el contrario redoblará presencia para articular las gestiones. En suma, hará más falta.
-El tablero político que se cierra y el que se abre. Más allá de las hipótesis cambiadas que hacen suponer el triunfo de Scioli o de Macri, resulta notoria la irrupción de un esquema novedoso. Lo dicho sobre el macrismo local y sus ínfulas renovadas tras el batacazo de Mauricio, también del lado del basualdismo tienen motivos para mirar el futuro de otra manera.
De hecho, ya lo hicieron público. Roberto Basualdo rozó el 30% de los votos, una muy buena elección aún en la derrota, y lo primero que pronunció es su decisión de recambio generacional. Señaló a Marcelo Orrego, el reelecto intendente de Santa Lucía, como su sucesor, sin que éste haya respondido en ningún sentido pero de algún modo convalidando la jugada.
Orrego y Fabián Martín en Rivadavia consolidaron un corredor Este-Oeste (con buena performance además de Colombo en el Centro, la Capital), sobre el que se apoyará el juego basualdista hacia el futuro. Y el condimento de 6 municipios en total: vienen de uno solo.
-El termómetro regional. Habrá en San Juan y Mendoza nuevos gobernadores y varios asuntos en común. La relación con el vecino suele ser parte sustanciosa de la agenda, a ambos lados de límite. Sergio Uñac y Alfredo Cornejo ya se conocen y podrían mantener un acuerdo previo a la asunción respectiva que será el mismo día: 10 de diciembre.
Los aguarda un agenda generosa de repercusión regional, especialmente la situación de la vitivinicultura como emergente prioritario –no el único- de la economía regional. Soluciones que tiene componente interprovincial, cupo de mosto por caso, y mucho también de definiciones nacionales. También tienen excesivamente cargada la línea de los recelos, acentuada en los últimos días por la reaparición de una palabra crítica: promoción industrial.
Vuelve a producirse aquí una lectura abierta al resultado del ballotage. Tanto Daniel Scioli como Mauricio Macri prometieron ocuparse de las economías regionales, aunque claro que cada uno lo hará desde su propia óptica, con diferente menú de herramientas. Más atadas a sus concepciones de la economía en general, donde operan tipo de cambio, apertura, dólar, subsidios, etc. ¿Operan también las afinidades políticas? Cornejo jugó con Macri a muerte, se verá.
-El termómetro económico. A vuelo de pájaro se percibe cierto freno, producto de variables económicas y de expectativas. Impactan en San Juan los parámetros de sus actividades de mayor repercusión: el agro, la minería y la industria. Y ninguna atraviesa una situación brillante, por llamarlo de alguna manera.
En este tablero, seguramente los vientos de cambio –salte la taba para el lado que salte- depararán alguna clase de renovación, al menos en el espíritu y a la espera de mejorías más nítidas. Para la minería, eso sería no sólo un repliegue de los frenos en el manejo de divisas sino también un repunte en factores que no se manejan desde San Juan y ni siquiera en el país: el precio de los metales. Para el campo, parecido en el caso del comodities a nivel global, con mucho por hacer del lado del costo (fletes, impuestos, etc.). Para la industria, varios universos diferentes con el denominador común del freno del comercio mundial y su impacto local, y la gran variable de cambio que es el consumo interno. Moraleja: en todos los campos, mucho terreno por ganar, nada definitivo de todos modos.
El gobierno kirchnerista y su reflejo local siempre logró atenuar esos ciclos con el impacto de la obra pública. San Juan tiene una historia generosa en la materia y una carpeta también nutrida para el futuro. Importa mucho en eso el margen que ofrezca el gobierno nacional y su capacidad de financiación. Será un tema para tener mucho en cuenta, se hablará mucho en futuros análisis.
-La justicia local también importa. A modo de síntesis para no estorbar un abordaje más profundo, serán los tribunales locales también un escenario donde se jugará el partido. Si se quiere, no los del campeonato, pero sí fechas importantes. Hay juzgados que quedarán vacantes, y probablemente hasta le toque a Sergio lo que no le tocó a José Luis Gioja en sus 12 años de gestión: renovar la Corte por el retiro de sus miembros, donde el que menos lleva ya computa 18 años.
Será una materia a considerar y para ejemplo va una frase de interés. La dijo el gobernador entrante en Radio Sarmiento y Diario de Cuyo: "Todos tenemos que mejorar”. Usó la primera persona y se incluyó él mismo para hacer más liviana la definición. Es, igual, una frase que dijo muchas cosas.
-La palabra cambio, su acepción local. Está de moda, la pronuncian todos. Y hasta el calco más fino tiene su componente de cambio. La llegada de Uñac implica un cambio indisimulable: tanto de estilo personal como de aplicaciones en una gestión –la actual- que requiere de correcciones aún si hubiera permanecido el propio Gioja.
Hay cambios y cambios, siempre sujetos al efecto del paso del tiempo, único factor para discernir si fueron cambios buenos o malos, cambios éstos últimos al fin. A nivel nacional, el cambio resulta imperativo y desata tendencia sobre quién lo aplica con mayor dedicación. En términos provinciales, queda atrás la gestión de mayor respaldo y aprobación de la historia democrática, aunque -como se dijo-  también requiera ajustes. Será trabajo fino aplicarlo en dosis justas, para eso Uñac ya demostró tener buen olfato.
-Su futuro. Sin quererlo y ni siquiera pretenderlo, uno siempre trabaja para el futuro. El de Sergio será trabajar por el de la provincia, pero también se le colará en ese transcurso algún sueño personal. Que no está mal y que seguramente será el de hacerse fuerte para proyectarse: es joven, tiene todas las herramientas en la mano.
Lo bueno es que ambas cosas están íntimamente ligadas: su porvenir como dirigente, de su éxito como piloto. El futuro es hoy y el nuevo gobierno ya empezó: hay entusiasmo y acción en Sergio Uñac, quien ya se reunió con varios sectores sin demorarse un segundo, por caso productores vitivinícolas y emisarios mendocinos. Empieza el día uno: su suerte será la de todos.
 

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