Como Codelco de Chile

Anticipo de Tiempo de San Juan: Está en carpeta la creación de una empresa minera nacional

Hay charlas en el gobierno de Cristina Kirchner, pero todavía no pasan al papel. Analizan el modelo de la chilena Codelco para la intervención estatal en la actividad. Sumarían a las provincias como accionistas.
sábado, 04 de febrero de 2012 · 09:34

Por Sebastián Saharrea
ssaharrea@tiempodesanjuan.com

“Algo hay”, respondió una fuente del gobierno nacional a Tiempo de San Juan sobre las versiones que abonan la posibilidad de crear una empresa minera nacional, que cobraron volumen con la vuelta del debate minero por Famatina. Y algo hay: más allá de que no se trata de un proyecto concreto, la idea ya salió de la cabeza de las usinas oficiales y se comenta en los pasillos del Congreso, donde debería recaer el proyecto en el caso de que se concrete.

Se trata de una idea de larga data: Néstor Kirchner impulsó en sus tiempos de gobernador una minera en Santa Cruz asociada a los grandes proyectos (ver aparte). Ahora que ha recobrado actualidad, el intento nacional tiene el mismo aspecto de aquella Fomicruz: una compañía que se asocie a los grandes proyectos mineros en todo el país en el futuro y acompañe el desarrollo de la actividad.
La pregunta es: ¿Por qué el Estado debe intervenir en un mercado como el minero? Los impulsores de esta medida hablan de plantearla junto a una eventual intervención en el mercado petrolero, que fue lanzado hace varias semanas con fuerza desde muy cerca de Cristina. La diferencia es que aquí no hace falta regular el precio ni la explotación de un insumo energético. Sí, en cambio, observan cómo un conglomerado estatal como Codelco, en Chile, es capaz de hacer funcionar a una gran cantidad de pymes mineras.

Las razones que encuentran hoy para decidir la irrupción estatal en el mercado minero son varias: una, el precio internacional de los minerales se mantiene sostenido y las perspectivas a futuro son en el mismo sentido; dos, la posibilidad de obtener respaldo técnico de otras empresas mineras estatales de la Región como la citada Codelco; y tres, anotarse un poroto en la discusión sobre la minería terciando en su renta junto a las grandes compañías multinacionales.

Aclaran que esto no significa un cambio en la política nacional sobre la actividad minera, ni siquiera una modificación en el enfoque, como deslizaron algunos medios nacionales por el volumen que cobró el reclamo de Famatina con algunos allegados al oficialismo. Lo que se pretende  es  imitar el modelo chileno de explotación, es decir la convivencia de una sector privado muy fuerte junto con otro sector estatal en paralelo.

La idea que circula contempla la creación de una nueva empresa, acompañada de un mensaje claro de continuidad para los emprendimientos privados. Y los que proyectos que emprenda esta nueva compañía deberán ser a futuro, sin que eso implique la intervención en las explotaciones ya vigentes. El modelo que está en estudio es una empresa que se asocie con el sector privado en algunos emprendimientos y se dedique a la explotación de minerales dando prioridad al manejo de pymes.
Otro punto que se conoce de la intención oficial es el de incorporar a las provincias como accionistas de esta nueva empresa, algo así como ocurrió con las otras compañías estatales creadas por el gobierno de Kirchner como Enarsa.

Es que las provincias son dueñas de la plataforma del subsuelo desde la sanción de la nueva Constitución Nacional en 1994, y por esa razón las explotaciones en hidrocarburo y en minería obligan a que sean ellas las que entreguen las concesiones. Por lo tanto, deberán estar contempladas en la nueva entidad que se está planeando.

La participación del Estado en compañías mineras viene siendo desde hace tiempo un asunto siempre comentado, pero finalmente dilatado. Desde la Secretaría de Minería de la Nación que conduce Jorge Mayoral hubo señales para avanzar, pero nunca se concretó. Mientras, las provincias armaron cada una su propia estrategia para intervenir en negocio minero.

San Juan tiene desde la década del 80 lo que muchos consideran la primera empresa estatal minera. En realidad, el IPEEM es un en ente autárquico que no cumple funciones de exploración o explotación sino es el encargado de entregar la concesión a terceros, como con Barrick en Veladero.

El ministro de  Minería de la provincia, Felipe Saavedra, hizo hace menos de un año el anuncio de la creación de una empresa minera estatal, pero desde ese momento hubo pocos avances. De igual modo, no era una compañía similar a la que planean en la Nación de asociarse al sector privado y participar en la explotación. Aquella vez se habló de un órgano de financiamiento que ayude a los pequeños a afrontar explotaciones metalíferas y/o  no metalíferas de menor escala, que también son rentables, pero las empresas no tienen respaldo. También, de una trituradora para empresas pequeñas que reciba la roca y entregue el bullón del metal, o una embolsadora en el caso de caleras.
Incluso, el año pasado también llegaron a la provincia funcionarios de la mega-empresa estatal chilena Codelco. Con la gestión del embajador Zaldívar, se reunieron con las autoridades sanjuaninas para analizar puntos de conexión, con la lógica diferencia de escala. Si bien no hubo más contacto, quedó la relación abierta.

Otras provincias disponen de empresas mineras dedicadas a explorar y explotar. La más reciente es Catamarca, donde la gobernadora Lucía Corpacci –a quien lo gusta identificarse con el modelo minero sanjuanino- acaba de crear una mega empresa minera para intervenir en el negocio. Es muy nueva y aún no tiene directorio, pero ya se conocen sus intenciones.

De concretarse el proyecto, no parece tener demasiadas resistencias en el bloque oficialista, de acuerdo a un relevamiento de Tiempo de San Juan. Entre los sanjuaninos, tanto los oficialistas como los de oposición (sólo Roberto Basualdo porque Mauricio Ibarra no respondió) anunciaron que están de acuerdo con la idea, aunque hay que analizarla más profundamente cuando tenga forma, si es que esta vez cobra forma.


El estado tiene tres razones poderosas para la creación de una estatal minera: El alto precio de los minerales en los mercados mundiales y una perspectiva de alza; la posibilidad de que empresas líderes en la región como Codelco brinden asistencia técnica y colaboren con la puesta en marcha del proyecto y su funcionamiento; y meterse de lleno en la discusión minera, terciando en la renta junto a las grandes multinacionales.

Comentarios