Intendentes al desnudo

Walberto Allende: “El día que me cueste levantarme, sonamos”

Conocé en esta nota al intendente de 9 de Julio. Su infancia, sus primeros pasos en la política, su familia y su labor como jefe comunal.
viernes, 10 de febrero de 2012 · 08:38

Del parral al municipio

Nació en la diagonal nuevejulina, en una casita humilde, donde vivían más de 20 personas. Apenas alcanzó a hacer la primaria y empezó a trabajar a los 9 años en el campo. Hoy, Walberto Allende es el intendente de 9 de Julio y sigue usando la bicicleta enclenque que compró de pibe. “Soy de una familia de 7 hermanos, mi viejo laburó toda la vida en el parral, yo soy el segundo y no podíamos estudiar, porque había que salir del departamento, en esa época decidían los padres que vayan ahí. Nosotros tuvimos que ir a trabajar a la finca. No sé qué, pero me hubiera gustado poder estudiar, y tener una mejor preparación”, cuenta.

“Tuve una infancia con muchas necesidades pero bien, mis viejos se casaron muy jóvenes, ella tenía 15 años y él 18, y a los 15 días fallecen mis abuelos maternos entonces ella se trae a los hermanos, yo tengo tíos de mi edad, entonces eran 6 ó 7 más y éramos una banda.  Dormíamos como 20 en cada pieza, por eso yo sé lo que es laburar. Yo andaba por la cosecha y en 1981 cuando tenía 26 años entré a la Municipalidad como obrero pero seguía yendo a la gamela. Me pedía la licencia y me iba a la finca. Yo iba medio día a la escuela primaria y medio día a plantar cebollas o en los tomates”.

En 1981 Walberto ya estaba casado, entró al municipio como chofer. “Fui encargado de compras y después estuve en inspección”, rememora mientras le da indicaciones a su hermano menor Luis, quien trabaja hoy cerca de su oficina.

Mientras señala los terrenos que adquirió como intendente para  hacer una réplica de la Casa de Tucumán y un polideportivo, cuenta que apenas se casó, se fue a vivir a una casa prestada y anduvo en 3 ó 4 lugares hasta que se mudó al barrio Santa  Rita que queda apenas a una cuadra del edificio municipal. “La construimos en los ’80 con una línea de créditos que largó el Banco Hipotecario después del terremoto en Mendoza”, asegura.

Con Irene Díaz, Walberto tuvo dos hijos, Leonardo y Laura. “Acá es muy tranquilo”, dice al entrar en su casa, y muestra una foto de su nieta Josefina, que tiene 2 años y 4 meses. Aparece enseguida “Tonto”, un bóxer que tiene 13 años y que se llama así en honor a otro perro que tenía el hermano de Walberto. 

Siempre fue peronista, toda la familia lo era. Y empezó a militar desde muy chico, lo que hasta llamó la atención de los radicales Uzair, quienes gobernaron el departamento durante un par de décadas hasta que llegó Allende. “En el ‘91 me ofrecen ir en la lista para primer concejal, les dije que no y eso fue la guerra”, asegura. Llegó a edil en 1995 y estuvo hasta 1999 y en 2003 perdió las elecciones para intendente. En la primera gestión de Gioja fue director de Emergencia Social en Desarrollo Humano.

Mientras saca del garaje su bicicleta que parece de museo, enumera: “no la he pintado, nada, la amo a esta bici, la compré usada cuando tenía 30 años. En algún momento trabajaba en la finca de Resero, hacíamos la ‘atada’ y yo llevaba paquetones de 25 kilos en el manubrio, cantidad de totoras. Con esta salía a inspeccionar los obreros.  En la cancha me la tiraban arriba de la cantina. Me la robaron dos veces y después los encontraba a los vagos andando por la plaza...”  Al ratito atraviesa la calle caminando y un nutrido grupo de nuevejulinos lo invaden, con pedidos y papeles en la mano.

Ficha personal:
Nombre: Walberto Enrique Allende
Edad: 57 años
Apodo: Perro (“A mi viejo le dicen así y a todos en la familia nos quedó”).
Comida: Asado, humitas, “y los pucheros que hace mi mamá”.
Libro: “Más que libros, me gustan los diarios y las revistas”.
Película: Titanic
Vino: “Blanco, mejor si es torrontés. Si no hay más, tomo tinto”.
Un sueño: “Ver a mi nieta en la escuela y lograr todo lo que quiero para 9 de Julio”.

Entrevista:

-¿Cuánto avanzó 9 de Julio comparando su gestión con las de los Uzair?
-Creo que no puedo decir porcentajes, pero se avanzó bastantes en varios frentes, la relación principalmente con toda la comunidad y con los propietarios y los industriales, que nos ha permitido el acompañamiento con la provincia y la Nación, además hemos hecho obras importantes, en la parte social, en escuelas, en caminos, en pavimentos, en viviendas, en salud. Era muy complicada esa relación y nos costó poder trabajar en conjunto.

-¿Por qué cree que la gente los votó a los radicales durante tanto tiempo?
-Por nosotros mismos, éramos una bolsa de gatos y perros. Éramos 3 y nos peleábamos entre nosotros los peronistas. Entonces la gente se quedaba con lo otro.

-¿Qué pasó con los planteos legales que hizo contra Hugo Uzair?
-Seis denuncias hice, por el manejo de los planes sociales, por pérdida de documentación,  lo de Manos a la Obra fue apelado y no tengo novedad. No digo que tenga que estar tras las rejas pero sería bueno que hubiera novedades al respecto. Seguramente la justicia estará actuando en la investigación.

-¿Es más fácil ser intendente de pueblo chico que de ciudad grande?
-No sé, pero a mí me gusta esto, no me cuesta levantarme, el día que me cueste levantarme, sonamos. Son hincha pelotas con levantarme temprano, yo todos los días me levanto a las 6 menos cuarto y a las 6 y media estoy yendo al municipio. A veces me encuentro abriendo al ordenanza abriendo, sino a veces abro yo. Estoy hasta las 3 de la tarde a veces, pero a las 6 de la mañana están los vecinos en la puerta porque saben que voy.

-¿Los vecinos lo conocen?
-Sí, todos, he nacido y me he criado en 9 de Julio, ahora somos casi 10 mil habitantes, yo siempre salgo, hago la vida que hacía antes. Me gusta ser intendente, con todas las alegrías y todos los problemas también, por ahí cuesta porque la gente cree que todo se puede y se puede ya y hay cosas que llevan su tiempo.

-¿Cuál es el punto flaco de la gestión?

-Por ahí la atención en la salud en los departamentos es complicada. Yo cuando llegué abrí los dos centros de salud en la tarde, tengo 3 médicos contratados y todo el personal lo pagamos nosotros. Yo empecé con fondos propios a hacer el microhospital de Las Chacritas, ya tiene echada la loza y se vienen los de Fiorito y La Majadita antes de fin de año.

-¿Qué plan de obras clave tiene entre 2012-2015?
-Bueno, lo más importante es lo de los centros de salud en La Majadita y Tierra Adentro, dos lugares que están muy alejados y muy humildes y que se inauguran en marzo. En julio se agregará el microhospital de Las Chacritas. La obra del gas es fundamental para los domicilios y las industrias, porque hoy se usa garrafa. Días atrás lo hemos estado hablando con el gobernador y ya hemos empezado a hacer la planta de reducción en la Ruta 20 y Buenos Aires, que va a permitir comenzar con el tendido domiciliario en Las Chacritas, la idea del gobernador es licitar pronto por 7 millones de pesos todas las conexiones de la villa cabecera y de Las Chacritas que son unas 1.700. Por otro lado, a fines de febrero empezamos a hacer el cierre perimetral y las obras de caminos en el parque industrial para tenerlo funcionando en el primer semestre, ya tenemos 6 empresas interesadas, hay mucho espacio porque son 41 hectáreas y damos lotes de entre un cuarto y una hectárea y hasta tenemos conversadas 6 hectáreas para el galpón de empaque de la Cámara de Paseros. Nos está quedando la plaza, que data de los años ’70, la quiero remozar completa por eso no le he hecho nada hasta ahora, pero lo vamos a hacer este año.

 -¿Qué pasó con su proyecto de hacer otro paraje de la Difunta Correa?
-Sigue en pie, avanzado. En marzo el proyecto estará terminado, se trata de un santuario importante de una hectárea y media, con ingreso de colectivos, quiero presentarlo en Buenos Aires en la Subsecretaría de Vivienda que da subsidios para obras. No está cotizado cuánto costará.

-¿Y las mejoras al aeropuerto?
-Estuve hablando con Tito Montaña y en marzo o abril habría novedades, en esa época empezaríamos a trabajar.

-9 de Julio siempre es una comuna donde al kirchnerismo mejor le va en las elecciones ¿se traduce en algún mimo?
 -No creo, pero la relación con el gobierno nacional y el provincial sigue siendo buena, quizá por ahí tenemos algunos mimos, siempre tienen sus cosas.

-Usted va por su segundo periodo ¿después qué, dónde se ve en 2015?
-No sé, trabajando por 9 de Julio. ¿Una diputación? puede ser.

-¿Le gustaría ser gobernador?
 -Nooo, a mí me gusta estar acá. Si tengo que volver a mi laburo en OSSE, vuelvo. Yo me quedo con la conciencia tranquila de que hice todo lo que pude, si algo quedó será porque no lo pude hacer o no lo supe hacer pero nunca porque no le puse ganas.

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