Con poca playa y mucha pileta

Las vacaciones de la clase política

Gioja y Lima primerearon yéndose a la costa, pero muchos otros decidieron quedarse en casa, para atender los primeros asuntos del mandato que comienza y combatir los calores con chapuzones en el fondo. Por Miriam Walter.
domingo, 08 de enero de 2012 · 10:06

Por Miriam Walter
mwalter@tiempodesanjuan.com

Por estos días cuesta encontrar a los funcionarios de segunda y tercera línea en los teléfonos. Pero los más jerarquizados -intendentes, particularmente- dijeron que se quedan en la casa este verano, preocupados por cumplir con sus obligaciones del nuevo mandato por el que acaban de jurar buen desempeño hace menos de un mes. Igual, sin playa, muchos dijeron que se la arreglan con la piletita.

Entre los pocos que se tomaron un respiro está José Luis Gioja, quien se fue a Chapadmalal esta semana, pasando primero por Capital Federal para chequear personalmente la evolución de la salud de Cristina. Viajó el mismo día de la operación y de allí, una vez tranquilo con el primer parte médico, rumbeó con la familia para Chapadmalal. El gobernador anunció que se va por "5 ó 6 días", por lo que estaría de vuelta este martes. No quiso dar mucho detalle, pero se sabe que partía con su familia directa. Y con el ministro de Infraestructura, José Strada, quien suele acompañar a Gioja a sol y sombra, hasta de vacaciones.

Otro que se conoció que se tomó un relax es el intendente de la Capital, Marcelo Lima. Apenas empezó el año, se fue a La Serena, según dijo un colaborador suyo, y vuelve este lunes.

Habitualmente, el intendente no elige ese lugar, y otros años partió hacia Miramar o a  México donde tiene parientes, pero ahora la familia se puso de acuerdo para juntarse en la playa trasandina, confiaron desde su entorno.

De los funcionarios consultados por Tiempo de San Juan, otro que apuntó que se va fue el intendente de Chimbas. "Si Dios quiere, me voy de vacaciones cuando esté todo más ordenado, allá por la primera quincena de febrero", contó. El intendente dijo que se iría una semana aproximadamente y que está viendo con la familia qué se puede hacer. "Probablemente nos vamos al hotel del trabajo de mi señora, del sindicato FOECYT, así que posiblemente vamos a las Sierras de Córdoba o a Mar del Plata. Ella es la que paga y la que consigue el lugar", bromeó. El chimbero contó que está reconstruyendo una pileta de material que tiene en el fondo de su casa para pasar estos días de calor: "Si no lo logramos hacer, compramos la Pelopincho". Y confesó que la decisión la tomó un poco por presión, porque no se toma vacaciones desde hace 4 años y la patrona le recriminó: "¡De qué vale tenernos encerrados tanto tiempo, Mario!".

El diputado santaluceño Javier Ruíz también se pondrá la malla. "Sí, me voy de vacaciones después del 15 de enero. Unos 10 días. Me voy a Mar del Plata, casi todos los años que puedo me voy para allá, siempre me gustó la playa. Voy y alquilo una casita cerca de la costa, estamos preparando el viaje con la familia, siempre salen estas cosas a último momento", relató.

Pero no todos tienen la misma suerte, y no pondrán sellitos en los pasaportes, ni pisarán blancas arenas o harán asaditos en acogedoras cabañas en la montaña. Si bien el gobernador pudo tomarse unos días, no es el caso del vice. "No tengo previsto tomarme vacaciones ahora, por ahí en febrero, a lo mejor unos días me tomo, pero mis vacaciones no dependen mucho de mí", dijo Sergio Uñac. Contó que si se va, le gusta la Costa Atlántica o La Serena. Al pocitano le encanta la playa. El año pasado se fue a Miramar con la familia.

"¿Vacaciones? ¡No! Espero hacerlo más adelante, pero ahora no puedo. Para Año Nuevo me tomé unos días y pienso en unos fines de semana largos, pero ahora no", dijo Ana María López. La ex gremialista dijo que no le gusta tomar sol y que no es asidua a los campings, ni siquiera al de UDAP. Igual, contó que por ahí pasará algún ratito en la pileta porque tiene de sobra, ya que cuenta 10 nietos y todos tienen donde darse un chapuzón en el fondo.

El vallisto Francisco Elizondo explicó: "no, yo no puedo tomarme vacaciones, estamos entusiasmadísimos en seguir trabajando ya que hemos tenido la suerte de continuar creo que no hay que perder el ritmo", dijo. Contó que "no me fui ni un día de vacaciones desde que soy intendente, no me he tomado un solo domingo, aunque parezca mentira", aseguró.

"Yo no me voy porque estoy a full. Otros años hubo vacaciones pero ahora hace poquitos días que hemos asumido, y creo que hay muchas cosas para trabajar ", dijo el pocitano Fabián Aballay. Y hasta sentenció que ninguno de sus colaboradores tendrá descanso: "y nos quedamos todos, nadie se va a de vacaciones", aseguró. Para sobrellevar los calores, el sucesor de Sergio Uñac dijo que "nos quedamos con la piletita que tengo, a pasar el verano pocitano, sin quincho por ahora".

El intendente de Jáchal le puso cierto dramatismo a su abstinencia de relax. "No me puedo ir porque estamos organizando los equipos nuevos. Aparte han sido dos años que me fui y todos malos. Una vez me fui y casi se dio vuelta Jáchal entonces nos han quedado malas experiencias. Vamos a dejar que pase el momento de lluvia”, dijo.

El hermano menor del gobernador también habló de quedarse: "No, yo no me puedo ir porque tengo mucho trabajo. Otros años me he ido, la vez pasada nos fuimos a Chile. Y José Luis se fue pero yo no lo puedo acompañar. Mucho laburo, porque no sabés el lío que nos han dejado en el municipio", lanzó Juan Carlos Gioja sobre el municipio de Rawson. Y agregó: "Hay una piletita en mi casa, pero no podemos estar mucho".

El que se las ingeniará es el caucetero Juan Elizondo "Yo casi seguro que no tendré vacaciones. Ya hace 2 años que no me las tomo, este sería el tercero", evaluó. Y anunció que se quiere dar el gusto de darse un chapuzón en el balneario municipal porque están viendo unas nuevas perforaciones para reabrir este mes ese complejo municipal que está inhabilitado hace 3 años.

"Irme de vacaciones en enero me encantaría, pero bueno, a nosotros en enero nos toca la Fiesta de Albardón, que es el 27,28 y 29 de este mes, así que tenemos que quedarnos por la organización. Y en febrero ya vamos a ver, todo depende de cómo llevemos las cosas", contó Juan Carlos Abarca. El intendente contó que no tiene destino preferido, pero que otros años se ha ido a Buenos Aires.

Otro que no se aleja del terruño es el sarmientino Alberto Hensel: "No me voy porque todas las veces que me ha tocado asumir o reasumir, he decidido quedarme y por ahí después para Semana Santa junto unos días y parto. A mí me encanta irme a la Costa Atlántica, a Miramar, en general no hago nada en el verano que no sea trabajar, no queda otra", dijo el intendente, quien alguna vez contó que se iba en bicicleta al municipio por las tardes porque no tenía tiempo para ir al gimnasio. Igual se las arregla para pasar el veranito: "El fin de semana buscamos algún lugar donde poder ir con la familia, como la casa de algún amigo o algún club". 

También se queda el intendente de Santa Lucía Marcelo Orrego. Su hermano  José, que es concejal, dijo que con todo lo que hay que hacer, el recién llegado "no se puede ir ni a la vuelta".

También se le consultó a otro miembro del gabinete, Cristina Díaz, qué haría, y la respuesta fue sin vacaciones. La ministra de Educación contó que se casa su hijo en febrero pero que no se tomará ningún día para ir tranquila a la peluquería: "si el que se casa es él", bromeó. Díaz calculó que desde que es ministra (2006) cree que solamente un año no se fue de vacaciones y sentenció: "pero bueno, si se puede hay descanso, y si no se puede no hay".

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