Ecos de la transición

Zonda: Documentos rotos, mucho ruido y pocas nueces

Después de la denuncia oficial sobre los expedientes destruidos que aparecieron en un descampado, buscan aplacar el escándalo sin que quede claro qué fue lo que realmente sucedió.
jueves, 05 de enero de 2012 · 11:02

Por Daniel Tejada
Canal 13 San Juan

Poco queda de aquel escándalo que estalló en Zonda el martes 20 de diciembre, cuando el flamante intendente César Monla denunció ante la policía que habían encontrado documentación municipal destruida en un baldío/basural sobre calle Las Moras y, elípticamente, echó un manto de sospecha sobre la gestión anterior, la de Francisco Porra, como la presunta responsable de tal acto. Una semana después, bajó el clima hostil y la investigación –al menos en el plano político/administrativo- quedó adormecida.

Al menos hasta el cierre de esta edición, la Policía no había citado al ex intendente. Y sólo con el resguardo del off the record, ambos sectores se atrevieron a cruzar dardos referidos a aquel episodio, siempre con un remate común: ahora hay que mirar hacia adelante. Sin ir más lejos, Porra habló telefónicamente con Monla el pasado miércoles para ponerse “a su disposición” ya en su nueva tarea al frente de la Subdirección de Emergencia Social, según reveló una fuente calificada a TIEMPO DE SAN JUAN.

¿No era tan grave entonces el episodio de la documentación oficial encontrada en el descampado? Difícil saberlo con precisión a esta altura. Una fuente del entorno de la gestión actual dijo a este medio que en realidad las tensiones empezaron en plena transición y que el mismo fin de semana en que les tocó asumir hubo un episodio extraño: se “pinchó” el sistema informático en pleno feriado por el Día de la Inmaculada.

El asunto, claro está, llegó a un pico máximo de tirantez cuando el 20 de diciembre la gente de Monla encontró los papeles rotos de los que poco detalle trascendió. Una fuente calificada confió que entre los pedazos se distinguía una constancia de encaje bancario del 7 de diciembre, planillas de vacaciones de octubre pasado, al menos una rendición por los fondos de la soja.

Sin embargo, nada de esto fue ratificado oficialmente por el propio Monla, quien sostuvo el mensaje de “mirar hacia adelante” y “dejar que actúe la justicia”. En este sentido, una fuente cercana al intendente manifestó que hubo una charla con el gobierno provincial y se acordó bajar los decibeles a los enfrentamientos. Un caso similar al ocurrido días atrás con Santa Lucía, donde el intendente Marcelo Orrego terminó recibiendo una ayuda extraordinaria para paliar parte de la deuda que –según denunció- le quedó de la gestión de Aníbal Fuentes.

Del lado de Porra, con el grabador apagado, apuntan contra el entorno de Monla como el que posiblemente habría “plantado” la documentación en el baldío con la sola intención de “agredir” la gestión anterior.

Y respiran con cierta tranquilidad, respaldados en el Tribunal de Cuentas. La gestión anterior finalizó con todos los ejercicios aprobados hasta el año 2010 y con auditorías finalizadas hasta noviembre de 2011. De hecho, los equipos técnicos de Monla coinciden en señalar que este órgano de control siempre destacó el orden en que se entregaba la administración zondina al próximo gobierno municipal. La hipótesis de los recién llegados es que los supuestos desmanejos se precipitaron tras la derrota del 23 de octubre, inesperada para el oficialismo justicialista.

De cualquier modo, el clima beligerante empezó a amainar y de los documentos públicos destruidos y arrojados al campo, nunca más se habló.

Comentarios