aclaración innecesaria

Concejal de Roca: "La familia Soria no es la familia Ingalls"

El psiquiatra y presidente del Concejo Deliberante de General Roca, Luis Di Giacomo habló sobre la familia Soria en un reportaje concedido a un diario rionegrino. 'No es la familia Ingalls', aclaró. Leé la entrevista.
jueves, 05 de enero de 2012 · 12:58

Entrevista a Luis Di Giácomo

"La familia Soria no es la familia Ingalls"

 
–¿Cómo está Susana Freydoz de Soria?

– Perturbada. Mal, claro.

–¿En qué términos reconoce lo sucedido?

–Por momentos tiene lucidez sobre lo sucedido; por momentos se alternan imágenes de lo sucedido con incredulidad. Muy perturbada.

–¿Se siente culpable?

–En los momentos en que tiene conciencia clara de lo sucedido es invadida masivamente por el pesar, la angustia. Es decir: está situada en un estado de labilidad emocional muy profundo. No me corresponde avanzar más. Entienda, hay mucho por develar y ese develar hace a la Justicia. Yo simplemente soy un bombero en este caso, un profesional llamado por la familia de Carlos y Susana a fin de tratar una situación puntual...

–Usted fue muy amigo del matrimonio. ¿Cómo funciona esa relación en lo puntual que usted señala?

–Desde ahí, no soy neutro: estoy comprometido a ayudarla a que salga de la gravedad de la situación en que se encuentra; pero por supuesto no podría ser su psicoterapeuta más allá de la labor de este ahora.

–¿Habló con ella de por qué sucedió todo?

–No, no me corresponde. Soy bombero.

–¿Qué implica, desde el pronóstico sobre su estado, la condición de perturbada?

–Pronóstico reservado.

–¿Qué sabe de cómo fue para la familia Soria la jornada previa a la madrugada de la muerte?

–Un día intenso. Con mucha gente que a partir del mediodía fue a saludarlos. Ingesta...

–Ingesta es una condición que no es neutra mirada en perspectiva...

–Lo sé, pero así son estos festejos en todas las familias. Pero además hay que reflexionar sobre cómo es la familia Soria - Freydoz para poder explicarse no una muerte, sino dar un encuadre a cómo vivían la vida.

–No entiendo.

–No era la familia Ingalls, que sólo existe para la televisión y los mundos idílicos que busca vendernos. No, nada de eso. Carlos y Susana conformaban una familia con mucha personalidad, con independencia de los contenidos que le dieron. Pero eran hacedores, personalidades fuertes, firmes en sus posturas... proactivos, con compromiso político que, en el caso de Carlos, tenía dictado genético desde sus padres, y que Susana había asumido y acompañado desde cuando conoció a Carlos, muy pibes. Era una pareja donde no había sometedor y sometido... Y aquí estoy hablando desde el conocimiento personal que a modo de experiencia tengo de la amistad que supimos construir. En consecuencia, por su naturaleza misma, en la pareja no necesariamente era ajena la conflictividad... Y criaron a sus cuatro hijos en ese marco cultural de ser protagonistas, de tener opinión, de decir lo que se piensa... Y los pibes hoy son identidades firmes, nítidas. En dos de sus casos, protagonistas decididos de la política, de lo público. Y Emilia y Germán, dedicados a sus profesiones, con opinión, convicciones. Susana fue una madraza de los pibes cuando Carlos, por las ausencias mismas de proyección política nacional –16 años– estaba muy ausente de Roca... Cuidó la tribu, curó, educó, los acurrucó. Y él jamás desprotegió... Fue, como todo gringo, muy familiero, caliente...

–¿Cómo se proyecta una personalidad de ese tipo hacia dentro de la familia?

–Cómo se proyectó. De mil maneras... calidez, entusiasmo por el progreso de los pibes, hacer todo por ellos e incluso opinando muchas veces a través del conflicto, pero ante el cual nadie se le achicaba... Le reitero, no son los Ingalls...

–¿Cómo están los hijos?

–Unidos y junto a su madre. Cohesionados en un marco de desgarramiento profundo. Martín emerge como el líder del seguir adelante.

–En el tiempo que precede al hecho ¿Susana estaba muy medicada?

–Sí. Automedicada... Fundamentalmente ansiolíticos. Típica cultura argentina: la banalidad del remedio con independencia de lo que el remedio puede generar en materia de dependencias, adicciones, etc., etc.

–¿Por qué se automedicaba?

–No es mi tema. Intervengo sí a partir de esa realidad: la automedicación. Es posible que dado que la familia venía de un año muy intenso, ansioso, excitante fundamentalmente desde lo político, bueno, ella buscara una respuesta por el lado de la automedicación. Pero reitero: soy bombero.

–¿Qué desencadenó el hecho?

–La Justicia determinará.

–¿Un problema de infidelidad por parte de Carlos?

–No consta hasta dónde yo sé. No hay atisbo de doble vida ni algo parecido. Hay mucha fábula dando vuelta... porque no olvidemos que el hecho sucede en el marco de familia que hace al poder.

–¿Él quería que ella se instalara en Viedma como esposa del gobernador o que se quedara en Roca?

–Tanto (era) lo primero que ella estaba en Viedma viviendo en un hotel y gestionando el reacondicionamiento de la residencia oficial, que los radicales dejaron muy deteriorada. Más prueba que eso, imposible.

–Pero esta madrugada del 1º de enero, ¿por qué?

–Hay una muerte quizá no premeditada, en un marco de un momento cuya naturaleza tendrá que definir la Justicia.

–En el marco del disturbio al que está sometida Susana, ¿está abierta la posibilidad el suicidio?

–Sí. Puede suceder por lo intolerable que le resulte el hecho protagonizado. Es todo un tema... Pero dejemos este tema ahí.

(rionegro.com.ar)

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