Alfredo Avelín – José Luis Gioja

Las intrigas de una relación tormentosa

No vienen del mismo palo ni piensan parecido. Pero tuvieron un trato afectuoso y respetuoso por años, hasta que algo se rompió. ¿Qué pasó para se quebrara la relación?
sábado, 14 de enero de 2012 · 10:32

Por Sebastián Saharrea
ssaharrea@tiempodesanjuan.com

Era  1989, apenas seis años después de recuperada la democracia, cuando el viejo local ya demolido de la Cruzada Renovadora en Tucumán y Fray Mamerto Esquiú fue testigo de una imagen que hoy sería de ciencia ficción. Por esa puerta entró José Luis Gioja para felicitar a Alfredo Avelín, quien unos minutos antes había derrotado en las urnas a la fórmula peronista encabezada por Luis Quito Martínez. Hoy, a 23 años de distancia, aquella foto no quedó en ningún archivo y hubiese sido reveladora: los dos llegaron a gobernador de la provincia y hace años que no aparecen juntos en ninguna imagen. Los separa una profunda grieta de desencuentros iniciada cuando Avelín comenzó a atacar duro a Gioja y llegaron hasta Tribunales.

¿Qué pasó para que aquella relación madura se convirtiera en furia? Esa es una pregunta que no tiene demasiadas respuestas entre los testigos. Es que no hubo un hecho puntual, sí una suma de hechos políticos: el crecimiento de Gioja en el peronismo opositor mientras Avelín como gobernador se peleaba con el oficialismo y también con la oposición, varios pedidos de apoyo no correspondidos, y la furia total.

Increíble. Más cuando no son pocos los que dan crédito de las buenas migas entre ambos, hasta que don Alfredo decidió embestir frontalmente contra quien era uno de sus mayores contactos en el peronismo. Gioja nunca le respondió, pero lo enjuició. Y así, entre embates de Avelín e indiferencia de Gioja fue transcurriendo la relación hasta que aflojó tensiones con la grave enfermedad del ex gobernador. En realidad, lo había hecho un poco antes cuando Gioja decidió no avanzar en el juicio por injurias que le inició (ver recuadro).

Pero hubo tiempos calmos y hasta de buenas relaciones. Aquel de 1989 simboliza los contactos fluidos entre ambos, desarrollados entre el actual gobernador y Alfredito –el hijo de don Alfredo- cuando ambos eran diputados provinciales en 1997 y protagonizaban cruces violentos en una cámara memorable, pero luego eran capaces de convivir.

En 1992, Avelín fue designado senador nacional en aquella recordada noche en que explotaron las pastillas de gamexane en el recinto para evitar la maniobra opositora de designar a los dos senadores –Avelín y Bravo- aprovechando la ausencia del gobernador Escobar y el consecuente alejamiento de Diputados de su reemplazo, Juan Carlos Rojas. Pero aunque Gioja estaba del bando de los perjudicados, la relación no naufragó.

A tal punto que entre 1999 y 2000, cuando Avelín ya había ganado la gobernación, solía viajar con su hijo Alfredito y Ricardo Ortiz a visitar a Gioja, que era senador y ya se había ganado un lugar fuerte en el Congreso. Es más, un hombre de su riñón, Daniel Coll, dirigía el fondo fiduciario de obras públicas y era un buen contacto para financiación en San Juan.

La cosa comenzó a complicarse al año siguiente, cuando la crisis empezó a hacer estragos en las cuentas provinciales y Gioja crecía en la consideración nacional y participaba de los cientos de movimientos políticos de diciembre2001-enero 2002 que alumbraron 4 presidentes en 10 días. Navegando en la incertidumbre, Gioja era presidente del bloque de senadores del PJ y se convertiría en virtual vicepresidente del país.

Como una señal de confianza, pidió a Avelín el voto de la senadora Nancy Avelín  para Duhalde en la asamblea legislativa del 2 de enero de 2002. Pero Nancy fue la única que no votó a favor de Duhalde y fue el primer quiebre de la relación con Gioja.

 Y los días más tormentosos estaban por venir. En abril de ese año llegaría el primer pedido de juicio político contra Avelín, ante la crisis económica que le impedía pagar los sueldos y su nula relación con el entonces presidente Duhalde. Pero Gioja, que era presidente del PJ y la voz cantante de la oposición, decidió no ir hasta el fondo contra el gobernador, lo que le valió la renuncia de tres diputados provinciales y un fuerte cruce con otro. Por aquella decisión, se fueron de su banca los diputados Jorge Quattropani, Paco Alcoba y el bloquista Eduardo Bazzán Agrás, mientras que Tulio Del Bono –de la comisión investigadora- atacó duramente a Gioja en la sede del PJ en una noche que se recordará por mucho tiempo por el volumen de los cruces. Pero el PJ se mantuvo y no desplazó a Avelín.

Aún así, no se detuvo la hemorragia. Sólo tres meses después, un nuevo pedido de juicio político cayó sobre Avelín y las cosas ya no serían iguales. La única diferencia entre un pedido –el rechazado- y el otro era la acusación a Avelín por retenciones a los gremios mal realizadas. Pero el contexto político era diferente y Avelín fue destituido de su cargo.

En el medio había ocurrido otro episodio crítico entre el gobierno provincial y el PJ. En junio, el entonces presidente Eduardo Duhalde pidió al Congreso la aprobación de ley de subversión económica que le exigía el FMI para mantener la financiación al país. Era de vida o muerte y hasta había amenazado con renunciar si no lo conseguía.

Allí salieron los operadores del PJ a buscar los votos, entre ellos Gioja, quien se encargó de pedirle el apoyo al gobernador sanjuanino. Incluso, funcionarios de Avelín y el propio senador Gioja mantuvieron una reunión con el entonces ministro de Economía, Roberto Lavagna, quien le había prometido $50 millones que necesitaban para pagar los sueldos, claro que no sin antes plasmar el apoyo de Nancy en el Senado.

El día de la votación, Néstor Kirchner fletó el avión desde Santa Cruz para buscar a un senador de Corrientes que no podía ir al Congreso y votaba por el rechazo de la ley. Más importante era el voto de Nancy a favor, pero cuando olfateaban en el bunker de Duhalde que la sanjuanina no iba a acompañar, apuntaron a Pablo Verani, el gobernador rionegrino. Efectivamente, Nancy Avelín votó en contra, pero la ley se aprobó con el apoyo de la senadora de Río Negro. Y los $50 millones prometidos a San Juan viajaron a la Patagonia.

Más complicada quedó entonces la situación económica de la provincia. Que en tiempos de 1 a 1 era de 800 millones de $-US$, alimentada por el bono provincial emitido en 2001 por el entonces ministro de Economía Enrique Conti, quien viajó a EEUU a colocarlo junto a Roque Marún y Sergio Tocino y renunció después del insulto público de Avelín a Domingo Cavallo –ministro de Economía de la Nación- el 9 de Julio de 2001 La deuda creció a $1.800 con la pesificación de principios de 2002.

Encima, los fondos llegaban a la provincia por un goteo que sólo dejaba caer lo que sobraba de la deuda con la Nación. De allí a la destitución por falta de pago de sueldos hubo sólo un paso.  Allí se inició la embestida verbal de Alfredo Avelín contra José Luis Gioja que sólo el tiempo iba a menguar en intensidad, aunque es una herida con cicatrices bien profundas y vigentes.
Ricardo Ortiz, un dirigente que jugó para ambos lados –ministro de Economía de Avelín y dirigente giojista-, responde sobre porqué una buena relación política se convirtió en furia. “Yo creo que a don Alfredo lo ayudaron hasta que pudieron. Pero había mucha gente que le llenaba la cabeza con celos y mentiras”.

Con el tiempo, Gioja enjuició a Avelín por el delito de injurias, pero no lo siguió. Y hubo gestos de proximidad, como el llamado de Sergio Uñac –por orden de Gioja- esta semana a Alfredito para interiorizarse por la salud de su padre. Y otro llamado que recibió Enrique Conti cuando era intendente y permitió que una ordenanza habilitara la construcción de un mausoleo en la parte pública del cementerio de la Capital para que descansen los restos de dos Alfredo y su ya fallecida esposa Barbarita. Dicen que el pedido se lo hizo Gioja.


El juicio, prácticamente a archivo

Los embates verbales de Alfredo Avelín contra José Luis Gioja dejaron su huella. El actual gobernador presentó una querella por injurias contra su antecesor después de la campaña del 2005, cuando el tono de los calificativos de Avelín cansó a Gioja.

La causa cayó en el juzgado de la jueza Silvia Peña Sansó de Ruiz, quien comenzó con la instrucción. Se fue moviendo hasta que la defensa de Avelín presentó una nulidad que no fue respondida por la parte de Gioja. El abogado patrocinante de Gioja, Rubén Pontoriero, explicó a Tiempo de San Juan que su cliente le pidió que no avanzara y por lo tanto no siguieron los pasos procesales. Y si bien no hay un desistimiento de la causa, los tiempos están prescriptos y es un hecho que no seguirá en trámite.

La salud de don Alfredo, en moderada mejoría
Hace una semana, el ex gobernador debió ser internado en estado grave ante el deterioro de una afección pulmonar. Fue entubado y conectado a un respirador artificial, con el que se mantuvo hasta el jueves.

Su familia y sus allegados montaron vigilia en las salas de la Clínica El Castaño, donde aún se encuentra hospitalizado. El jueves, le fue retirado parcialmente el respirador artificial, pero como tiene una traqueotomía lo deben volver a conectar cuando la situación lo requiere.
El parte médico india que se encuentra en mejoría, pero aún en una situación que reviste gravedad.

 

 

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