Una chica de 32 años vivió una fea situación este sábado cuando su expareja, que tiene una perimetral, se acercó a su casa para discutirle y lesionarla. La policía actuó rápido en el lugar y el agresor quedó detenido por un doble delito.
Miembros de Flagrancia se presentaron por el lugar tras su detención y lo imputaron por el delito de incumplimiento a un mandato judicial y lesiones leves agravadas por el vínculo en contexto de violencia de género.
El agresor de 28 años hizo caso omiso a la prohibición de acercamiento, empezó a agredir verbalmente a la ex, esta salió y tras una fuerte discusión y forcejeo, ambas personas se quitaron sus teléfonos celulares.
Testigos hablaron al 911 y a los minutos se presentó personal policial de Subcomisaria Ansilta de Rawson.