En un caso que conmocionó al barrio Justo P. Castro, en Caucete, la Justicia condenó a Ernesto Ángel Carbajal tras agredir violentamente a un adolescente que, como picardía, interrumpía el suministro eléctrico de las viviendas de la zona.
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SUSCRIBITEEl hecho sucedió en el interior del barrio Justo P. Castro. El adolescente interrumpía el suministro eléctrico de las viviendas de la zona. La Justicia condenó al agresor.
En un caso que conmocionó al barrio Justo P. Castro, en Caucete, la Justicia condenó a Ernesto Ángel Carbajal tras agredir violentamente a un adolescente que, como picardía, interrumpía el suministro eléctrico de las viviendas de la zona.
Según informaron fuentes judiciales, el incidente ocurrió luego de que el menor bajara reiteradas veces la térmica del domicilio de Carbajal, un accionar que colmó la paciencia del hombre. En medio de la tensión, Carbajal salió de su hogar y atacó físicamente al joven, propinándole golpes en distintas partes del cuerpo.
El hecho tomó un giro aún más violento cuando Carbajal utilizó el teléfono celular del menor, un iPhone 11, como arma contundente al estrellarlo contra su cabeza. Producto de este ataque, el adolescente sufrió diversas lesiones corporales que fueron constatadas posteriormente por un médico legista.
Tras analizar los hechos, la Justicia dispuso que Carbajal cumpliera una Suspensión de Juicio a Prueba (SPP) durante un año. Entre las medidas impuestas, se encuentran: el pago de una reparación simbólica de $150.000 en favor del damnificado, divididos en tres cuotas iguales y consecutivas; la realización de 24 horas de trabajos comunitarios en un plazo máximo de tres meses; y prohibición de acercamiento al menor, así como la prohibición de realizar actos molestos, perturbadores o de contacto a través de redes sociales.
