Luego de que el cura Walter Bustos fuera denunciado nuevamente por abuso sexual y de que la presunta víctima asegurara que fue obligado por otros sacerdotes a guardar silencio, trascendió que esos religiosos apuntados declararon ante la justicia y que negaron haberle pedido que callara.
Así lo afirmó la abogada defensora, Sandra Leveque, quien reveló que uno de los curas que testificó admitió que existió el encuentro con el chico, en cual les contó sobre la supuesta agresión sexual. Sin embargo y en contradicción a lo que del denunciante sostuvo, explicó que le recomendaron que radicara la denuncia penal contra Bustos y que además se comprometieron en ofrecerle contención psicológica.
Esa testimonial se desprende de la causa que investiga un presunto abuso sexual del cura que fue condenado por ese mismo delito, hace unas semanas atrás. El denunciante le aseveró al fiscal Mario Panetta que las autoridades de la Iglesia le hicieron jurar por la Biblia que no diría nada y que ellos se encargarían del asunto.
"Uno menciona que sí se hizo un acta y que allí quedó registrada la sugerencia que le hicieron", indicó la abogada que representa los intereses de Bustos. Por el momento se desconoce la identidad de esos sacerdotes que reconocen haber recibido al menor y haber dialogado con él.
Por otro lado, la letrada indicó que este miércoles por la mañana se resolvió que los testigos que solicitaba la defensa sean presentados por las partes. Explicó que le había pedido al Ministerio Público que los entrevistara y Panetta se había negado a ello.
Fue por eso que Leveque acudió al juez de Garantías Diego Sanz y el magistrado instó al fiscal a que tomara el testimonio de uno de ellos y que de los otros dos testimonios se encargara la defensa. Para el lado de la parte acusada, que formen parte de la investigación, resulta determinante y por ello se insistía con su participación.
¿Qué pasó con la prisión preventiva?
Si bien la defensora insistió con el cese de la medida coercitiva, que Bustos cumple en la Comisaría 2da, el juez siguió firme con la decisión de que permanezca tras las rejas. Es por eso que a la defensa le queda una carta más por jugar en el Tribunal de Impugnación. Allí tratará de conseguir el fin de la prisión preventiva.
"Ya no hay motivos por los que tenga o deba seguir detenido. Pero el juez no lo entendió así y por eso esperamos por la resolución del juez Fernando Echegaray en la audiencia con Impugnación", sostuvo.