El caso que tiene en la mira a un profesor de música de un Jardín de Infantes, que fue acusado de abusar a sus alumnos, presentó una nueva denuncia contra el docente y por ello su situación procesal se vio más complicada. Se trata de Leandro López, quien permanece separado del cargo que ocupaba en la ENI Nº8 de Rivadavia.
Fuentes allegadas al caso comentaron que fue la directora de la institución la que radicó la denuncia en su contra, a raíz de una charla que tuvo con la madre de la presunta víctima, que se negaba a acudir al ANIVI. Sin embargo, la autoridad tuvo que hacerlo puesto que por ley está obligada a poner en conocimiento de la Justicia el hecho.
En un principio, el maestro estaba sospechado del abuso sexual simple en perjuicio de tres alumnos y ahora se sumó un cuarto menor que podría haber sido víctima, por lo que su situación se tornó desfavorable.
Hace unas semanas, a través de la defensa representada por Sandra Leveque, se supo que la causa se encontraba estancada ya que las pericias psicológicas a los menores no se completaban por una supuesta irresponsabilidad de los padres.
Es que no se lograban concretar todas las sesiones de los niños con los psicólogos de la Justicia que los evalúan para terminar de establecer si presentan síntomas de abuso o no y, a partir de ello, determinar si sufrieron algún tipo de abuso o no.
Con esta nueva sospecha, el docente que se encuentra en libertad tendrá que esperar a que se produzcan las pruebas como la testimonial en Cámara Gesell (entrevista videograbada del menor) y las pericias psicológicas que ya se ejecutan con los otros nenes implicados.
Desde que vio la luz, la causa representó un escándalo que sorprendió a toda una comunidad educativa. Por un lado, el contenido de las denuncias resultó repugnante; mientras que por otro, trascendieron las dudas que había al respecto dado el contexto en el que el denunciado daba clases. Es que López enseñaba en el S.U.M del establecimiento educativo, situado justo al frente de la Secretaría y la Dirección, donde siempre había gente y lo extraño es que aseguraban que nadie había visto nada.