Edgar Iván Caliva Guerrero, conocido en el ambiente delictivo como “El Buitre”, sumó un nuevo capítulo a su historial judicial: deberá permanecer, al menos, un mes alojado en el Penal de Chimbas, acusado de intentar robar y amenazar con un arma de fuego a un trabajador en el anexo del Club Alfiles, en Rivadavia.
La decisión fue tomada tras una audiencia realizada en Tribunales, en la que el juez de Garantías Mariano Carrera resolvió dictar la prisión preventiva mientras avanza la causa. No es la primera vez que Caliva pisa el Servicio Penitenciario Provincial: ya cuenta con antecedentes y condenas, en su mayoría vinculadas a delitos contra la propiedad.
Según fuentes judiciales, el hecho ocurrió cuando el sospechoso ingresó al predio del club con intenciones de sustraer herramientas y otros elementos de valor. Sin embargo, fue sorprendido por un empleado del lugar. En ese momento, siempre de acuerdo al relato de la víctima, el acusado exhibió un arma de fuego y lo amenazó para lograr escapar.
Tras las tareas investigativas, el sujeto fue finalmente detenido y puesto a disposición de la Justicia, que en las últimas horas definió su situación procesal inmediata.
Un antecedente
El nombre de “El Buitre” no es nuevo para los investigadores. En julio pasado, había sido detenido en medio de un importante operativo policial en el barrio Sierra de Marquesado, en La Bebida, donde fue señalado como uno de los protagonistas de enfrentamientos armados que mantenían en vilo a los vecinos.
En aquel procedimiento, que incluyó múltiples allanamientos, los efectivos secuestraron cartuchos de distintos calibres —incluido munición de escopeta— y otros elementos de interés para la causa. Además, en la zona ya se habían registrado otros operativos con detenidos y armas de fabricación casera.
Vecinos del barrio habían denunciado reiteradas situaciones de violencia, con tiroteos y amenazas constantes, en un clima de creciente inseguridad. En ese contexto, Caliva Guerrero era apuntado como uno de los principales generadores de conflicto.