El presunto rapto de una gitana de 15 años que este último jueves Tiempo de San Juan dio a conocer en exclusiva, aparentemente esconde una historia de amor entre dos adolescentes; la sanjuanina de 15 años y un chico de la misma edad de Mendoza.
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SUSCRIBITEEl presunto rapto de una gitana de 15 años que este último jueves Tiempo de San Juan dio a conocer en exclusiva, aparentemente esconde una historia de amor entre dos adolescentes; la sanjuanina de 15 años y un chico de la misma edad de Mendoza.
Según los datos que dio a conocer personal de la Justicia, esta historia comenzó con la denuncia hecha por la madre de la adolescente en comisaria 17ma. Alrededor de las 2:00 horas de la madrugada del miércoles la mujer dijo que su hija había desaparecido y que no sabía nada de ella.
Las horas pasaron y cerca del mediodía de ese mismo miércoles, la madre de la gitana de 15 años se acercó nuevamente a la seccional y expresó que, tras unos llamados que tuvo con unos parentescos de Mendoza, se enteró que su hija estaba en esa provincia, precisamente en la localidad de El Algarrobal.
Con esta información, la Policía rápidamente pidió ayuda a la vecina provincia para que esté atenta a todo tipo de alerta y activó el protocolo de búsqueda de personas, ya que podía haber existido el presunto delito de privación ilegítima de la libertad.
En ese lapso también se tomó conocimiento que la gitana se presentó en la comisaria de esta localidad mendocina, comisaría 56ta. Desde la Justicia dijeron que la chica fue acompañada por su “novio”, que la dejó en la seccional y se fue. Con esta información, una brigada de la provincia se fue a Mendoza y trajo a la adolescente.
Estos miembros policiales dijeron que la joven estaba bien de salud y que aparentemente no tenía ganas de volver a San Juan, ya que ella estaba enamorada de este joven mendocino.
Esta relación que tenía la joven gitana no era aceptada por su madre, que también es de esta comunidad y que precisaron que está casada con un “criollo” (se le llama criollo a todos los ciudadanos que no pertenecen a la etnia de los gitanos).
Los investigadores también dejaron en claro que la chica no se fue en colectivo, Es decir, que todo indica que a la menor la vinieron a buscar en movilidad particular.
A pesar de esta situación, la menor se encuentra en buen estado de salud y la causa fue derivada a la Defensoría de Menores y la unidad del 102 de la Dirección de la Niñez y Adolescencia para conocer la situación de la adolescente.
