Faltan 45 días para que la causa contra el alto funcionario judicial acusado por violencia de género, Mario Parisí, cumpla dos años y, frente al fantasma de la prescripción, la denunciante se mostró indignada -una vez más- por los tiempos que maneja la Justicia, particularmente con este caso. Es que las presentaciones de sus abogados y su puja con la fiscalía por la probation han extendido la causa y, por tanto, hasta el momento no hubo resolución.
El expediente permanece en manos del Tribunal de Impugnación y quien debe resolver si acepta el pedido de los defensores es el juez Benedicto Correa. Esto sucede porque luego de que la jueza de Garantías rechazara el requerimiento, Fernando Castro y Nasser Uzair apelaron el fallo.
Hace unos días atrás se conoció que el magistrado en cuestión se había expedido sobre el planteo de inconstitucionalidad que habían hecho los defensores de Parisí. Los mismos sostenían que había partes del proceso que se repetían y ello resultaba una irregularidad.
Es que el cambio de jueces, tras el apartamiento de Matías Parrón, obligó que algunas exposiciones se vuelvan a dar para que la jueza Celia Maldonado tomara conocimiento de la causa. Pese a la queja presentada, Correa la rechazó y ahora se espera por su resolución sobre la cuestión de fondo: suspensión de juicio a prueba o no.
En la previa a estos dimes y diretes del juez con los defensores, se registró un cruce entre Maldonado y Correa que sirvió para que el tiempo se consumiera en audiencias y presentaciones. Es por eso que la víctima, Fernanda Sánchez, estalló de bronca y aseguró que con la excusa de los tecnicismos aprovechan para que los plazos se venzan.
"Estoy sufriendo violencia institucional, están dilatando las audiencias. Se nota que hay mucha parcialidad. Pedimos que se celebre rápido la audiencia del Tribunal de Impugnación, no sabemos por qué demora tanto en hacerla para saber qué decide", manifestó la denunciante que cuestionó la forma segmentada que adoptó Correa para resolver. "No entiendo por qué no resuelve todo junto", disparó.
Y es que aunque el juez Correa emita un fallo y termine con su novela en el caso, se trataría del final de un capítulo ya que la causa pasaría a manos de la Corte de Justicia y es sabido que el máximo tribunal de Justicia en la provincia no maneja tiempos.
Sucede que si Correa resuelve en favor de los defensores, el fiscal Roberto Ginsberg impugnaría el dictamen y acudiría a la Corte para evitar que Parisí sea beneficiado con la probation, es decir, con un castigo que no equivale a una condena que marque sus antecedentes penales.
La victoria para el Ministerio Público, en esta contienda contra la defensa técnica de quien supo ser el coordinador de Flagrancia, sería poder llevar el caso a juicio. Sin embargo, desde la querella, representada por Reinaldo Bedini, destacan una vez más los tiempos y plantean lo siguiente: ¿se realizará el debate antes de que prescriba el caso?
Desde la fiscalía han descartado la posibilidad de la prescripción en más de una ocasión. Sin embargo, la defensa podría apelar a que todo termine el próximo 24 de noviembre. Ese será el 'Día D' para la causa, cuando se cumplan los dos años de la denuncia que ingresó al CAVIG en 2021 y dio inicio a esta disputa judicial, la cual parece poner en jaque al Sistema Acusatorio.