Este lunes se llevó adelante una nueva audiencia por el juicio contra Garder Salud, la prestadora de la Obra Social Provincia acusada de estafa, y en ese marco quienes declararon fueron los ex empleados que al principio también estuvieron bajo sospecha, como partícipes secundarios en la supuesta "ingeniería delictiva" que la fiscalía describió.
Uno de ellos fue el nutricionista Federico Javier Quintana, quien junto a Genoveva María García Menegazzo, había quedado de manera injusta bajo la mira de la Justicia. Sin embargo, pericias caligráficas constataron que su firma -al igual que la de su colega- había sido falseada por alguien de la firma. Es por esa razón que ambos fueron sobreseídos y desvinculados de la causa, en la que atestiguaron para dar con los verdaderos responsables de las maniobras ilícitas que resalta el Ministerio Público.
En febrero de este año, el fiscal Grassi solicitó la desestimación de la acusación contra cinco profesionales de la salud que habían quedado en la mira, sospechados de cooperar en asociación ilícita con la empresa apuntada para alzarse de manera indebida con dinero del Estado. En ese grupo se hallaban los nutricionistas, como así también de los médicos que cumplían funciones en la OSP y ejercían tareas de control, Valeria Aciar y Leonardo Trincado. Además, del enfermero que trabajaba en Garder, Mauricio Mesias.
En los primeros días del debate que inició el pasado 16 de mayo, familiares de los pacientes que supuestamente recibían prestaciones de Garder compartieron su testimonio frente al juez Matías Parrón, el fiscal Iván Grassi y los abogados querellantes, integrantes de la Fiscalía de Estado, la parte perjudicada en la causa. Todos los parientes de aquellas personas que fallecieron, dado su complejo estado de salud, pusieron contra las cuerdas a los imputados, ya que negaron haber recibido ya sea módulos alimentarios o, bien, haber recibido prácticas.
Está previsto que también participe un contador, un perito contable al igual que el perito que hizo la pericia caligráfica, para luego dar paso a la palabra de los cuatro imputados: Eduardo Guzmán, Marilina De la Fuente, María Florencia Molina De la Fuente y María Noel Becerra. Todos ellos, sospechados de defraudación en perjuicio de la administración pública, en concurso real, y de adulteración de instrumento privado, en concurso ideal.
Es por eso que la fiscalía anticipó que su pretensión punitiva será de 3 años de prisión condicional para los principales responsables y de 2 años de prisión en suspenso para la médica. Por su parte, la querella advirtió que buscará que el castigo sea mayor para los cuatro implicados, es decir, de prisión efectiva dada la gravedad de los hechos endilgados y la cantidad que se registró de los mismos.
"Fue a través de un caso testigo que las maniobras fraudulentas salieron a la luz y en una auditoría externa, realizada por Nivel Salud, se observó un ritmo exponencial de prestaciones de parte de la empresa, lo que disparó la investigación interna que culminó con la denuncia", sostuvo el letrado Claudio Herrera.
Si bien el juicio, de unas cuatro horas de duración diaria, resultó un tanto tedioso por los tecnicismos abordados -tanto en el área médica como en lo administrativo-, uno de los hechos más destacados del proceso fue protagonizado por madre e hija. Es que Molina aseguró que su madre la amenazó, si no declaraba lo que ella pretendía, y por el conflicto la chica de 28 años rompió en llanto.
Frente a las posibles presiones que podría sufrir la abogada sentada a metros de su progenitora, el juez Parrón decidió apartar a De la Fuente por lo que restaba del debate. Es por esa razón que la mujer que se presenta como empresaria sigue las testimoniales desde una sala contigua y a través de Zoom. La dueña de Garder también quedó en el ojo de la tormenta al ser acusada de intentar sobornar a una testigo. Lo cierto es que su alto perfil no pasó desapercibido desde el minuto cero de la causa, ya que se la vio hasta discutir con un periodista que cubría una de las audiencias.
Se espera que el jueves se lleven adelante los alegatos y que el viernes se conozca la sentencia del magistrado, que fue acompañado a lo largo del proceso por una jueza sustituta, lista para tomar su lugar ante cualquier eventualidad o imprevisto, Flavia Allende.